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Erwin Macario

Pero lo que debe de mantener
limpia es su conciencia. Saber
que al final del túnel hay una luz.
Erwin Macario/ entrevista Jorge
Reyes Falcón.

Daniel Jiménez Beltruy, es un deportista tabasqueño que representó a México en los juegos Paraolímpicos de Sydney 2000 y Atenas 2004 en lanzamiento de bala y jabalina,
No tuvo boleto para ir a los juegos paraolímpicos de Rio de Janeiro. Pero si bien ha estado fuera de los reflectores deportivos nacional e internacional estos años, no ha dejado de participar en competencias de Tabasco.
Invidente, encontró en la medicina natural, como terapeuta, no sólo una forma de ganarse la vida sino de servir a sus semejantes.
Durante unos 16 años ha servido como masaterapeuta a la sociedad de Tabasco, en un local que estaba abandonado en el estadio de futbol de la Ciudad Deportiva y que le fue entregado por un gobernador que reconocía no sólo el esfuerzo de un deportista de tales características sino atendía a un representante de Tabasco y México para poder sobrevivir.
Ayer lunes, Daniel Jiménez se paró con una cartulina frente a Palacio de Gobierno para pedir audiencia al gobernador Adán Augusto López Hernández pues se le estaba desalojando de ese lugar, quitándole el sustento de su familia.
Las redes sociales tomaron el asunto. Yo leí a Juan Pablo Sibilla Téllez ♻️ …en Confinamiento @JPSibillaT, que publicaba una foto del deportista invidente con un cartel en que se leía: “Socorro, Socorro. Ese o Ese. (SOS) Licenciado Adán Augusto, gobernador institucional, necesito una audiencia urgente”.
El joven periodista, parte de la reconocida familia de informadores Sibilla Oropesa, sólo puso en esa foto: “También hay bloopers en la vida!.
También hay meteduras de pata, sería la traducción más benévola.
Yo retuiteé a Juan Pablo Sibilla y sólo puse como título: “También ha representado a México en juegos paraolímpicos”.
Ni el nieto de Chucho Sibilla Zurita e hijo de Chuy Sibilla ni yo mencionamos siquiera el problema que el paraolímpico iba a tratar con el gobernador en caso de recibirlo
Pero inesperadamente al través de un audio por WhatsApp, del teléfono 9933 435509, recibí una amenaza contra mi seguridad personal por parte de Manlio Camilo Cobos Nava, a quién no se ha podido ubicar por su trabajo pero en las redes se ha dicho que posiblemente trabaje o cobre en la dependencia del Deporte de Tabasco que es la responsable de las instalaciones deportivas. Otros han dado informes que cobra en el Congreso del Estado.
Sea lo que sea, los medios informativos se han solidarizado con este reportero y columnista. Es justo. Considero que el hecho de retuitear una información sobre un invidente que pide audiencia al gobernador porque están desalojándolo de un local en la Ciudad Deportiva, no da lugar a censurar al periodista y mucho menos a amenazarlo.
Existen los mensajes de twiter y FB donde aparece esa información retomada por la prensa local y las redes sociales, así como la grabación donde se amenaza al periodista.
Consideramos que actitudes así, vengan de donde vengan, agravan más las tensas relaciones entre la prensa y el gobierno.
Al recibir la amenaza y escuchar el nombre de Sheila Guadalupe Cadena Nieto, directora general del Instituto de la Juventud y el Deporte de Tabasco (Injudet), en voz del que fue usado para amenazarme, supuse que algo más grave había detrás de la presencia del deportista solicitando audiencia al gobernador de Tabasco.
Y ¡vaya que sí! Trabajadores del Injudet trataron de quitarle culpa a la funcionaria y dijeron que la orden de desalojo la dieron “más arriba”.
No sólo es la insolencia de querer culpar a alguien de “más arriba” sino el hecho de no haber dado el derecho de ser escuchado a Jiménez Beltruy, los primeros errores.
Tampoco el hecho de desalojarlo para instalar ahí un Oxxo, como dijeron empleados del deporte.
Todo, en conjunto, forma La metida de pata, el blooper que acertadamente califica el joven comunicador Juan Pablo Sibilla.
Lo del Oxxo así como otras presunciones de mi amenazante enviado en el sentido de que era Benito Lara y el maestro Rodolfo Lara Lagunas quienes le habían pedido cuidar a Sheila, lo retuiteé aprovechando que las redes mantienen el caso.
En fin, no creo que venga de “más arriba” el intento de coartar mi libertad de expresión y reitero lo que recientemente retome de una entrevista que hace tiempo me hizo el colega Jorge Reyes Falcón, y escribí: Nunca, en mis ahora 50 años de ejercicio periodístico he sido reprimido ni censurado. Así lo dije esa vez a ese joven periodista, miembro de la tercera generación que en esta ayudantía de la historia me ha tocado vivir.
Al agradecer la solidaridad del gremio y la sociedad de Tabasco, retomo también:

— ¿Qué es más peligroso la censura oficial o la autocensura? —pregunto Jorge.
— La autocensura, porque los gobiernos y los funcionarios pasan, pero la conciencia de un comunicador es la que perdura, respondí entonces y reafirmó hoy,
“Uno como periodista puede ser censurado o reprimido durante un sexenio, puede uno ser víctima de persecuciones durante un mandato gubernamental, pero lo que debe de mantener limpia es su conciencia. Saber que al final del túnel hay una luz”, abundé.