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En su calidad de presidente fundadora de la Asociación Civil, Valor México ´Por una Nación Incluyente´, la diputada federal presentó el Índice Nacional de Desarrollo Inclusivo 2019

La legisladora reveló que Colima, Querétaro, Aguascalientes, Yucatán y la Ciudad de México alcanzaron el mayor puntaje; mientras que Tabasco sale mal calificado en las distintas vertientes analizadas

Signa convenio la Asociación Civil Valor México con el Instituto de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)

Ciudad de México.- El incremento de la desigualdad ha sido una las principales demandas de los ciudadanos y la agenda pendiente del gobierno nacional, de ahí la imperiosa necesidad que tiene nuestro país de adoptar un modelo económico más inclusivo y sostenible, refirió Soraya Pérez Munguía, Presidente Fundadora de Valor México AC, al presentar el Índice Nacional de Desarrollo Inclusivo 2019.

En el evento “Economía Incluyente para Todos”, mismo que sirvió de marco para la firma de convenio entre Valor México A.C y el INEGI, la legisladora Federal tabasqueña, detalló que México se encuentra en una de las regiones más desiguales a nivel internacional: América Latina.

Sin embargo, subrayó que, mientras la mayoría de los países en el mundo y en la región han mejorado sustantivamente en materia de desigualdad, “nuestro país se ha quedado prácticamente en la misma posición”.

Ante Julio Alfonso Santaella Castell, Presidente de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Estadística y Geografía; Pérez Munguía mencionó que en aras de estudiar el fenómeno de la inclusión a nivel mundial, el Foro Económico Mundial elaboró el Índice de Desarrollo Inclusivo, en el cual México ocupa la posición número 51 de los 103 países analizados.

Según dicho índice, -señaló- que a pesar de que la tendencia de inclusión en nuestro país es estable, existen varias áreas donde México muestra gran deficiencia, particularmente en la inclusión de las mujeres a la vida económica y en la capacidad de ofrecer nuevas oportunidades en el mercado laboral.

Respecto al Índice Nacional de Desarrollo Inclusivo elaborado para México, la tabasqueña explicó que los resultados obtenidos demostraron que las entidades federativas que cuentan con una mayor inclusión económica, también logran captar un mayor PIB per cápita, ya que la generación de riqueza permite que ésta sea más equitativa.

De la misma manera, tienen un mayor Índice de Desarrollo Humano y menores niveles de pobreza, sin embargo, y en consecuencia a lo anterior, mientras no haya crecimiento económico, las posibilidades de desarrollo y combate a la pobreza se disminuyen drásticamente, manifestó.

“Y aquí me detengo para reconocer el esfuerzo de entidades como Colima, Querétaro, Aguascalientes, Yucatán y la Ciudad de México que, al haber obtenido el mayor puntaje, demostraron su compromiso por mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos”, destacó.

*TABASCO SALE MAL CALIFICADO*

En la investigación que se elaboró para México, misma que se centró en el análisis de 89 variables agrupadas en 9 pilares; el caso de Tabasco resultó ser de las peores entidades calificadas, posicionándose en el lugar 30 del Índice Nacional de Desarrollo Inclusivo, con un puntaje del 43.44 por ciento.

Asimismo la entidad obtuvo los siguientes puntajes dentro de los pilares analizados: 1) en _Educación incluyente_ Tabasco obtuvo un puntaje de 62.32% (ranking 25), 2) en _Servicios básicos e infraestructura para todos_ fue del 62.23 % (ranking14), 3)_Ambiente empresarial y emprendimiento_ obtuvo un 46.76% (ranking 29).

De la misma manera se consideró 4) _Inclusión financiera_ donde obtuvo el 33,63% (posición 23), 5) la _Ética política y empresarial_ que fue de 37.12% (ranking 30), 6) la _Inclusión laboral_ 27.33% (ranking 30), 7) el _Desempeño fiscal y transferencias_ 15.41% (ranking 30), 8) la _Certeza de la propiedad_ 36.33% (ranking 26) y 9) la _Brecha de género_ 71.29% (ranking 13).

Finalmente, Soraya Pérez dijo que, Valor México A.C. refrenda su compromiso de despertar el interés de los gobernantes para que generen políticas públicas que les permitan retomar la senda de crecimiento que se tenía hasta hace apenas dos años, catalizándola a su vez, en la consolidación de una economía más incluyente para todos.