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René Alberto López

La gran pregunta en el panorama político nacional, luego del show del avión presidencial, sería ¿qué sigue?

Como todo México se enteró, la rifa fue un reverendo fracaso, sorteo en el que salió más caro el caldo que las albóndigas.

Finalmente la mayor parte de los “cachitos” fueron comprados por el gobierno federal a través del Insabi, así como por funcionarios, gobernadores y empresarios vinculados al oficialismo.

La participación del pueblo fue mínima, incluso en la Ciudad de México apresuraron a militantes de Morena para que fueran a comprar de última hora sus billetes y hacer grandes filas para la televisión.

Bien. ¿Qué sigue? La respuesta está a flor de labios. Ahora viene el espectáculo de la consulta para enjuiciar a los ex presidentes, porque el caso Emilio Lozoya lo frenó de golpe el régimen, apenas cobraron fama los videos de Pío López Obrador.

Pero, les tengo una noticia no agradable a los oídos de los ilusos que creen que la Corte puede aprobar la Consulta con la mano en la cintura. La verdad, la verdad, el tema no es “enchílame otra gorda”.

El diario La Jornada publicó una entrevista con Salvador Mora Velázquez, politólogo y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien además es investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

El especialista señaló que en términos legales, la consulta popular para enjuiciar a cinco ex presidentes de México no procedería, pues está presente el tema del derecho humano a tener un juicio apegado al debido proceso.

Explicó que “a los ex mandatarios, en calidad de ciudadanos comunes, ya sin ninguna prerrogativa ni excepcionalidad, luego de dejar el cargo, sí pueden ser sujetos de algún proceso legal en cualquier momento, pero siguiendo los cauces del sistema de justicia mexicano, pero no resultado de una consulta”.

El investigador señaló que con base a la legislación que regula este tipo de consultas, hay temas que quedan fuera de rango y de competencia. Como este caso.

Y remarcó: “Yo esperaría que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se apegue a los principios del estado democrático de derecho, los cuales establecen el respeto de las leyes, y la ley Constitucional”.

Así que al parecer estamos ante otro show montado por el régimen a fin de desviar la atención de problemas torales: la pandemia que aún no pasa, la protesta en defensa del agua en Chihuahua y el reclamo de las mujeres en la CNDH.

Además, con la dichosa consulta este gobierno, que tiene más vueltas que un tobogán y resultó bastante retorcido, tiene el propósito de influir en las elecciones del próximo año. Ahí está el detalle. No tanto el de hacer justicia.

Ahí se las dejo.