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René Alberto López

Espectacular información oficial la que dio a conocer el presidente López Obrador, pues dijo que de diciembre de 2018 a agosto de 2020 por el combate al huachicol, el gobierno de México ahorró 100 mil millones de pesos, 163 millones de pesos por día.

Así, por el combate al robo de combustible el país sumó ese dinero a las arcas de la Secretaría de Hacienda, debido a que se logró reducir el volumen del robo en un 95 por ciento comparado con la sustracción en la administración anterior.

Abundó desde el Palacio Nacional que antes se robaban en promedio 56 mil barriles de combustible al día, en el sexenio anterior, y hoy sólo son 4 mil 300 barriles.

Claro, excelente noticias, ojalá sea cierta esta versión oficial, y, a lanzar pues los cohetes y repicar las campanas en todo el país y que la banda del ejército toque la diana. Es una buena noticia, sin duda.

Y si a este logro le aunamos el dinero que dice el gobierno están recuperando de lo que adeudaban impuestos, entre ellos BBVA que puso fin al litigio con el SAT, tras realizar el pago de 3 mil 200 millones de pesos. Hay que celebrar, tenemos gobierno rico, como en los sexenios pasados.

Sin embargo, la tempestad de la pobreza ensombrece de inmediato nuestro júbilo, pues seguimos conservando el sello de pueblo pobre, esto es, como en el pasado, gobierno rico con pueblo pobre.

En la mismísima tierra del presidente, sí, aquí en Tabasco, la empresa del gobierno federal Pemex, no les paga a sus trabajadores porque no tienen dinero.

Esta semana fue nota nacional que unos 300 trabajadores petroleros se manifestaron porque Pemex les adeuda dos meses de trabajo y exigen el pago, pues dicen los afectados que no tienen recursos para comprar productos de primera necesidad –comida– y los están asfixiando las deudas.

Los obreros –hombres y mujeres– de la Sección 44 se plantaron con sus pancartas en las que se leía este lastimoso reclamo: “Soy obrero, Pemex págame, para eso te trabajo”. Además, exhibieron la indolencia de Pemex que ni siquiera los atiende para informarles porque no les pagan.

Y hay que decir que esos trabajadores que reclaman sus pagos, no son conservadores ni neoliberales ni fifí ni empresarios ni periodistas y, no los mandó ningún partido político, por si están pensando en los pretextos de siempre.

Por si faltara algo, derechohabientes del Hospital Regional de Pemex de Villahermosa, circularon un escrito en redes sociales en el que acusan que Pemex no tiene dinero para comprar colchones y sustituir los de pacientes con Covid19. El director del hospital, según apuntaron, dijo que no hay dinero y que solo van a comprar 12 colchones.

También en los hospitales de distintos puntos del país llueven los reclamos porque no hay medicamentos y siguen cobrando algunos servicios en los hospitales públicos, y, apenas la semana pasada una comunidad del municipio de Tacotalpa acusó que el médico no llega porque la Secretaría de Salud no tiene dinero para darle vale da gasolina.

En Tabasco, el gobernador Adán Augusto ya está valorando en pedir otro préstamo este año para cubrir los pagos de prestaciones de fin de año a los burócratas. De la UJAT, ya ni hablamos, está “boquiando”.

Bien. No es para presumir, pero como en los tiempos de los gobiernos neoliberales, seguimos en México con “gobierno rico y pueblo pobre”.

Ahí se las dejo.