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René Alberto López

Darvin González Ballina, dirigente del PRD en Tabasco, se refirió con dureza al partido Morena, pero con pleno conocimiento de causa pues es de los pocos que tienen autoridad moral para hablar sobre Andrés Manuel López Obrador. El sí “conoce como al chirmol” al político tabasqueño que hoy habita en el Palacio Nacional.

Para las nuevas generaciones y para aquellos que se estrenaron en la izquierda cuando esta ya había llegado al poder, deben saber que González Ballina fue de los luchadores sociales que iniciaron el movimiento de aquel PRD, el auténtico, antes que se contaminara de gentes sin escrúpulos.

Lo hizo siempre a lado del hoy presidente y además fue de los que dio la cara, esto es, López Obrador era el autor intelectual de los movimientos, y Darvin era el que ponía el cuerpo encabezando a la gente.

Hay, por cierto, infinidad de episodios respecto a la lucha de González Ballina en mi tintero, pero sólo recordaré dos de los cuales fue testigo de primera mano este reportero, como otros compañeros de la vieja guardia del periodismo de Tabasco.

El hecho que les voy a narrar data del año 1996 derivado de la toma de pozos petroleros por militantes perredistas. De esa parte de la historia reciente, guardo en mis archivos una foto tomada por el reportero gráfico Tomás Rivas.

Si mi traqueteada memoria no falla ocurrió en la carretera Frontera Villahermosa a la altura de una comunidad llamada Santa Cruz, en donde hay instalaciones petroleras. Ahí encabezaba el bloqueo, al frente de unas 200 personas, González Ballina.

Estábamos entrevistando al dirigente opositor cuando de pronto arribó un autobús repleto de agentes de la Policía Federal y al primero que arrestaron fue al de Balancán. En la foto de referencia se observa a un policía fortachón, aprisionando el cuello del perredista con uno de sus brazos y, atrás, con libreta y lapicero en mano, quien esto escribe.

También todos los periodistas de viejo cuño, recordarán el desalojo violento de Plaza de Armas el 19 de enero de 1995. Esa lucha fue encabezada por González Ballina, quien sentado al estilo Gandhi, con un grupo numeroso, bloquearon la esquina de 27 de Febrero e Independencia, pues López Obrador desde la Ciudad de México era el que dirigía las acciones.

Y fue precisamente AMLO quien habló por medio de Telerreportaje para que sus huestes no respondieran, pues el entonces diputado local Manuel Fernández Martínez, le comunicó –frente a este escribidor– que del municipio de Cárdenas venían dos camiones hasta el tope de perredistas con armas, machetes y palos. (Algún día, si el tiempo me alcanza, contaré esa parte de la historia, la que yo vi, que se publicó en La Jornada y otra parte guardo en mis libretas de apunte).

Pues bien, González Ballina, todo un personaje de ese PRD, antes que los contaminara Arturo Núñez, dijo ayer frente a las grabadoras que el partido no defenderá a ningún perredista que le haya metido las manos al presupuesto público durante el fallido gobierno nuñista.

Y luego arremetió contra Morena, y les recordó a quienes hoy están en el poder de la 4T, que no son nada, que no existen sin López Obrador. Lo dijo de esta forma:

Dijo que Morena es un partido sin estructura y carente de trabajo político propio en el estado. “Los dirigentes Morenista solo esperan lo que haga o deje de hacer Andrés Manuel López Obrador, en el presidente fincan sus esperanzas políticos electorales”.

En efecto, esta es una segunda llamada de políticos que conocen de elecciones. Cierto es que el 2018 arrasaron, pulverizaron a los otros partidos, pero deben recordar que se colgaron del trabajo de años de López Obrador, quien fue el que remolcó al poder hasta a diputados iletrados, que dan pena ajena cuando hablan.

Pero ahí está cerca el 2021, y en esos comicios no figurará en las boletas electorales López Obrador. Ya no será lo mismo, por supuesto, ya que los programas sociales con todo y desgarriate no les alcanzará para ganar, si no hacen ellos su chamba.

La primera advertencia se las hizo desde un programa de radio Raúl Ojeda Zubieta, ex candidato a la gubernatura, además de leal seguidor de AMLO, pues ha palpado el sentir que hay abajo y que no es el mismo ambiente que se respira en las cómodas oficinas de gobierno. Ojeda se los dijo en plan de camaradas.

Ahora el mensaje salió de un opositor de los duros, de González Ballina, un político que tiene el pulso, que camina colonias y comunidades. Ay del que no quiere oír y del que no quiere ver.

Ahí se las dejo…