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René Alberto López

Las cifras preocuparían al más valiente de los mortales y la situación nos hace recordar el video aquel: “Tabasco, el mejor lugar para vivir”, en la administración del gobernador priísta Manuel Andrade Díaz.

Ya que hoy ante el panorama inocultable de violencia que se vive en esta zona del sureste, no se podrían evitar que comiencen a decir que Tabasco, en un Edén para morir.

No es menor, pues, el tema que puso en la tribuna del Congreso del estado Gerald Washington Herrera, al levantar la voz ante el peligro que corren los tabasqueños al salir de sus casas.

Citó que un total de 14 ejecutados se dieron solo en dos días, en distintos puntos del estado, cuatro de ellos ayer. Tras argumentar su preocupación, terminó por calificar a Tabasco como “un estado fallido”.

El diputado de oposición no dudó en mencionar que esta entidad es de las más inseguras del país, y primer lugar en la percepción de que la gente tiene miedo y se siente desprotegida.

Pero desde el día anterior circulaba en la redes otras cifras sobre asesinatos igual de espeluznantes. De acuerdo con un reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en Tabasco se registran 507 víctimas de homicidio dolosos.

Un portal de noticias destacó que en esta zona del país hubo un crecimiento de 19 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando se registraron 426 asesinatos.

Así, el caso de la inseguridad en las calles de Tabasco se desplazó hasta la Cámara de Diputados, en donde Washington Herrera abordó el tema para exigir al gobierno del estado les garantice la seguridad a los ciudadanos.

Y es que argumentó que en cualquier momento cualquiera persona podrías quedar entre fuego cruzado, ante la creciente alta violencia que se vive en la calles y colonias.

“Tabasco es un lugar peligroso para vivir, todos los días la vida de los tabasqueños está en riesgo, el día de hoy nada más, (hubo) cuatro ejecutados. Vivimos con la incertidumbre de encontrarnos con una bala perdida de un ejecución”, afirmó el priísta en la Cámara.

La verdad, la verdad, no exageró el de Huimanguillo, es la realidad que nos tocó vivir y para el infortunio de quienes estamos najo este cielo, los sucesos de violencia se agudizan.

Una manera de medir sin técnicas sofisticadas el crecimiento de los homicidios a manos de comandos del crimen organizado es que los tabasqueños están perdiendo la capacidad de asombro. Los casos der asesinatos ya se ve como algo normal. Esto debería preocupar sobremanera a nuestras autoridades.

Por eso demandó realizar su trabajo las autoridades de seguridad pública de Tabasco, tras lamentar que en 10 meses la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha tenido dos titulares, sin dar resultados.

Reveló un tema poco conocido por la población. Acusó que las se han parado las patrullas de la policía estatal por falta de gasolina. Esto no puede ser, no debería suceder. Es un dato que riñe con lo dicho el lunes por el gobernador Adán Augusto López Hernández, en Telereportaje aseguró que el gobierno ha ahorrado mil 500 millones de pesos.

Pero sería un crimen que la política de austeridad se aplicará en temas de seguridad. Porque es la “primera responsabilidad del gobierno ante los ciudadanos”. Lo frase entrecomillada es de Gerard.

El diputado de la tierra de la piña, ya para cerrar su intervención, soltó: los responsables de la seguridad en Tabasco pueden inventarse las justificaciones posibles, pero algo no se está haciendo bien.

Y remató Herrera: si en Tabasco eso no es así, significa que estamos en un estado fallido”.

En efecto, algo deben hacer las autoridades para proteger a las familias de los tabasqueños.

Ahí se las dejo…