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René Alberto López

Todo comenzó a descomponerse en la Agencia de Noticias del Estado (Notimex) apenas arribó a esa casa editorial Sanjuana Martínez, nombrada como titular de la agencia de noticias por el gobierno en funciones. La nueva directora de inmediato comenzó a ejercer un poder al estilo de la dictadura de Stalin en su mejor época.

La primera mala noticia que saltó al público fue la falta de pago a los corresponsales en el extranjero, con el argumento de que no había presupuesto, aunque luego salió el peine, que era resultado de la Ley de Austeridad Republicana, esa que ha dejado sin empleo a miles de mexicanos este año.

La propia Sanjuana Martínez informó con desmedido orgullo que de la agencia habían sido despedidos 87 personas, esto es, cerca de 100 trabajadores de la comunicación. Lamentable noticia.

El público recordará que en su sexenio del panista Felipe Calderón se autoproclamó como el “Presidente del empleo”, pero resultó una falacia. El desempleo tocó fondo en esa administración.

Hoy, con la mano en la cintura, se podría decir que estamos frente al sexenio del desempleo, pues en el afán de ahorrar recursos para los programas sociales, abren un gran problema con los despidos al por mayor en distintas dependencias.

Esa política de suspensiones llegó al seno de Notimex, que hoy enfrenta una crisis, no solo de problemas laborales, pues se registra un tema más grave, el de convertir a esa empresa del Estado mexicano en un órgano para atacar y denostar a los considerado enemigos del gobierno federal, algo nunca visto, ni en los mejores tiempos del PRI.

Lo anterior está sustentado en una denuncia pública que hicieron reporteros de Notimex. De acuerdo con la nota publicada en el portal ElQuintanarroo.mx, directivos de Notimex ordenaron un reportaje en contra de la CNDH, pero como los reporteros no encontraron elementos para “golpear” como quería Notimex, los despidieron.

Así, los empleados despedidos de manera injustificada, según alegan, siguen demandando justicia con plantones frente al Palacio Nacional, incluso han llevado su demanda hasta la mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, sin conseguir aún respuesta favorable.

Por cierto, la forma en que fueron despedidos algunos editores, echados de las oficinas con el uso de la fuerza, es el fiel reflejo de una postura dictatorial, abusiva, totalmente ajena a los principios de un gobierno de izquierda.

Pero queremos creer que esto lo desconoce el Ejecutivo federal, y es sólo que la tal Sanjuana Martínez está de gana gracias, para tratar de quedar bien con el jefe, pues sabido es que la relación entre el titular de la CNDH y López Obrador no son de las mejores.

Pero también no descartamos otra hipótesis, en el sentido de que el propósito oficial es desaparecer Notimex y están creando las condiciones para ejecutar esa maquinación.

Baste recordar que el gobierno de Peña Nieto dejó caer Pemex y CFE, para luego intentar privatizarlos. En el caso de Notimex no sería la idea dejarlo en manos de los hombres de negocios, sino de plano cerrar la agencia, dentro de la política de austeridad. Recuerde que a este gobierno le da ñañaras la prensa tradicional y está privilegiando las benditas redes sociales. Hay varios ejemplos.

Como es sabido, el desdén hacia reporteros y periodistas formados, profesionales de la comunicación, es el pan de todos los días en los gobiernos de Morena, y, acabar con Notimex, una agencia reconocida en el mundo, sería una forma de obtener un trofeo en su “guerra” contra los periodistas de verdad.

Ahí se las dejo…