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El líder del priísmo tabasqueño Dagoberto Lara Sedas acompañado del Delegado del CEN del PRI, Genaro Abreu Barroso, pidió a los responsables del programa que dejen a un lado las justificaciones y cumplan con el compromiso de brindar atención y medicamentos a los pacientes

Villahermosa, Tab.- El nuevo modelo de salud implementado por el gobierno federal, que descansa en el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), tiene serios problemas de planeación y operatividad, que ha derivado en un caos en la atención a millones de mexicanos que sufren las consecuencias de la falta de atención y desabasto de medicinas.

El Presidente del CDE del PRI, Dagoberto Lara Sedas, al respaldar y compartir el posicionamiento nacional de la dirigencia del partido que encabeza Alejandro Moreno Cárdenas, sustentó que en términos de prestación de servicios públicos, hay un retroceso de 40 años.

El Instituto de Salud para el Bienestar está convertido durante los últimos días en una caja de resonancia, ante la poca claridad y definiciones en la manera de cómo se atenderán a los pacientes ante la desaparición total del Seguro Popular.

A partir del 1 de enero del 2020, el Instituto de Salud para el Bienestar comenzó a funcionar en el país sin planeación alguna, dejando desamparados a millones de mexicanos, provocando de igual forma que varios gobernadores rechacen una coordinación con el gobierno federal.

Acompañado del Delegado del CEN del PRI, Genaro Abreu Barroso, entre otros liderazgos, en su mensaje desde la sala “Benito Juárez”, el dirigente del priísmo tabasqueño subrayó que el Insabi provocará opacidad en el manejo de los recursos y discrecionalidad para elegir a los beneficiarios, que podría superar los 69 millones de personas sin seguridad social.

De manera sistemática, dijo, el gobierno engañó a la población, ofreciendo que habría cobertura universal y luego se dijo que sí se mantendrían las cuotas de recuperación en el tercer nivel y especialidades; se ofreció, además, al personal del Seguro Popular recontratarlos y no ha sido así, al contrario, fueron despedidos.

Cabe mencionar que para el Insabi se proyectó la asignación de 40 mil millones de pesos, dinero proveniente del Fondo de Gastos Catastróficos del Seguro Popular, en tanto, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaría publicó un documento donde señala que el Insabi podría costar desde 162 mil millones de pesos, en el escenario más conservador, hasta más de 900 mmdp.

Por tanto, lo que se está proyectando asignar para 2020, los 40 mmdp, no será suficiente. Se necesitaría cuatro veces ese presupuesto para llegar a un primer escenario.

El Presidente del CDE del PRI lamentó que se le haya mentido al pueblo asegurándole que no habría desabasto de medicamentos, cuando la realidad es todo lo contrario; se cobra más que antes, y a cambio, las personas reciben menos servicios de salud.

Se sumó a la convocatoria del PRI nacional para que no se siga cayendo en la improvisación, como la de tener como director general del Insabi a un inexperto en materia de salud, Juan Antonio Ferrer Aguilar, cuya función pública está ligada al Instituto Nacional y Antropología e Historia y su breve paso por el Ayuntamiento de Centro.

Lara Sedas expresó que el problema en realidad es la creciente demanda de los ciudadanos y los recursos disponibles hasta ahora; está claro que es mucho mayor la demanda de servicios médicos de los tabasqueños que las capacidades de las autoridades federales y en el estado.

“Qué bueno que haya la intención de dar cobertura universal, pero no han dicho cómo ni de dónde saldrán los recursos”, manifestó al precisar que en los hospitales “seguimos viendo desabasto de medicinas, falta de médicos, muy pocos espacios para pacientes y eso no se arregla sólo con que haya entrado en operación el Insabi”.

Se dijo preocupado porque se empiece de cero en la prestación del servicio y se pronunció por un registro transparente de los pacientes, porque el tema de inflar padrones, en este y en otros gobiernos, es lo que ha provocado muchas veces que los programas no funcionen.

“Sería muy lamentable que se inflen padrones o registros de atención médica que sólo busquen dos propósitos: simular una cobertura de salud más amplia de la real, y por supuesto, la corrupción que podría haber al simular una mayor demanda. Hay que recordar que los registros del Seguro Popular ya no tienen vigencia ahora con la operación del Insabi”, indicó.

“Si un gobierno ofrece cobertura universal y servicios de salud de calidad, sería insensato oponernos a ello. Yo, como millones de mexicanos, quiero que el Insabi funcione, lo que no quiero es que no haya información ni recursos suficientes y que esto se preste a la opacidad”, expresó.

“Hay muchas cosas que se deben aclarar si en verdad quieren que el inicio de operación del Insabi sea el mejor”, advirtió al tiempo de demandar a los responsables del programa que se dejen de justificar con que están adecuando procesos o capacitando al personal, cuando tuvieron tiempo suficiente para ello. “Todos sabían que el Insabi entraba en operación desde el primer día del año”.

Asistieron a la sala “Benito Juárez”, entre otros, Blanca Leyra Jiménez Mayo, Secretaria de Organización del CDE; Miguel Ángel de la Cruz Ovando, Secretario de Elecciones; José Chablé Alcocer, Secretario Jurídico y de Transparencia; Miguel Barrueta Cambrano, Secretario de Innovación y Estrategia Digital; Ernesto Jiménez Narváez, Contralor; Samuel Morales Morales, Subsecretario de Gestión Social; Edgar Alí Jiménez García, Secretario Particular del Presidente del CDE; Norma Alicia Beltrán Méndez, Secretaria de Cultura; José Carlos Beaurregard, Subsecretario de Deportes; Erika Medina Campos, Secretaria Adjunta del CDE del PRI.