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Javier Marín Hernández

Llueve sobre mojado.
El pánico colectivo del 2007 renació entre la sociedad tabasqueña después del anuncio de un incremento en la turbinación de la Presa Peñitas lo que provocaría afectaciones importantes de manera directa a los municipios de, Jalpa de Méndez, Nacajuca, Cunduacán y desde luego, Centro.
La psicosis resurgió entre familias quienes se hacían la misma pregunta que en el pasado reciente ¿será que nos vamos a inundar? Por supuesto, que muchos ya están –entre el agua- desde la noche del pasado miércoles y otros más se fueron sumando con las intensas precipitaciones provocadas por el frente frío número 4.
De acuerdo a los expertos de la Comisión Nacional del Agua un desalojo de mil 100 metros cúbicos de agua por segundo tiene un impacto directo sobre comunidades y núcleos poblacionales. Y un volumen de agua superior a eso se estuvo desalojando desde el pasado jueves, de manera que la preocupación de la población está plenamente justificada.
¿Pero que más se puede hacer? El exhorto del gobernador de Tabasco Adán Augusto López Hernández emitido al director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz para que actúen con responsabilidad en el manejo del sistema de presas y con criterios transparentes, es un recurso útil pero no es suficiente ante el riesgo latente de inundaciones que siempre existirá para la planicie tabasqueña.
El exhorto que por cierto tuvo el respaldo de distintos actores políticos como el de la ex presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa, debería acompañarse de otras medidas que amplíen las garantías de seguridad para la población de Tabasco, por ejemplo, el importe por consumo de energía eléctrica que se genera en ese sistema de presas, podría tener un incentivo especial para esta región, también deberían explorarse otras medidas como un intenso programa de dragado para el desazolve en los ríos –para profundizar el lecho y aumentar el cauce- lo mismo en la bocana de Frontera donde desembocan los dos ríos más caudalosos del país, Usumacinta y Grijalva, entre otros.
Es decir, debemos de pasar más allá de la retórica de siempre a las acciones trascendentales en infraestructura y obras que pudieran atenuar en el futuro inmediato las consecuencias de lluvias intensas como las que aquí se registran y peor aún las de Chiapas que invariablemente afectan a la entidad.
Por lo pronto más problemas a los que ya teníamos, el director del Instituto Estatal de Protección Civil, Jorge Mier y Terán Suárez estimó el sábado por la noche que habían alrededor de 589 mil 596 personas afectadas por inundaciones.
Los reclamos por hambre, políticas y otras exageraciones:
En el recorrido que realizó el gobernador Adán Augusto López Hernández por el fraccionamiento Bosques de Saloya en Nacajuca, escuchó reclamos distintos desde el olvido de la alcaldesa, Janicie Contreras –que no estuvo presente- hasta alimentación insuficiente en los albergues, dramático el planteamiento de una de mujer, quien se quejó de que no están en los albergues por gusto, sino porque permanecen inundados, tampoco pueden salir a realizar sus ventas de comida porque no se les permite, pensar en un trabajo, no es opción, reconoce, de hecho no hay empleo y encima están robando en las casas, concluye.
El mandatario prometió regresar este lunes para verificar que las bombas estén trabajando, ahí, en ese punto, en entrevista, habló de los imponderables y que se resume con dos comunidades densamente pobladas de la Colonia Gaviotas, ahí, dijo, piden bombas en el sector Monal para desalojar el agua, las llevamos y una vez ahí la comunidad vecina pide que no se usen porque esa agua los inunda a ellos. ¿Y entonces para dónde?
Habría que revisar quien o quienes fueron los responsables de autorizar permisos para construir centros de población en zonas donde siempre estuvo prohibido y ahora existe un problema que se cuenta por miles de familias.
Para tragedia; la nuestra.CONTORNOY condonación y…extorsión:
Un ganadero externó su profunda molestia a este espacio por la extorsión en su contra de parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco –ubicados en un retén a la salida de Villahermosa a Macuspana, en un punto conocido como Guatopito- quienes están pidiendo “a la mano” 500 pesos por cada camioneta de 3 toneladas y 200 pesos por cada remolque que transita por ese sitio y que son empleados para el traslado de ganado de zonas bajas a altas, como siempre ocurre en esta temporada.
De acuerdo al testimonio denuncia del afectado, la autoridad estatal les proporcionó una guía sanitaria de movilización totalmente gratuita debido a la contingencia que se vive misma que se respetó hasta el sábado, no obstante, desde ayer domingo “los guardianes del orden” dado el alto número de unidades en circulación determinaron cobrar.
¿Y porque no demandan? Planteo, así como los seres humanos, responde, la vida de los animales depende de minutos por las severas inundaciones…
La gran alianza y ¿reconciliación?
En la próxima entrega…javiermarinhdez@hotmail.com