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Eugenio Hernández Sasso

(sasso89@hotmail.com)
La oposición en Tabasco se encuentra desorientada; los partidos que en su momento representaron las principales fuerzas: PRI y PRD, hoy no solo se han debilitado sino que tienen vencidos los períodos estatutarios de sus dirigencias y eso los coloca en circunstancias más complicadas para enfrentar al partido en el gobierno en el 2021.
Al PRD prácticamente lo destruyó Morena al protagonizar una brutal división desde que Andrés Manuel López Obrador creó su propio partido, y al PRI solo le bastó un discurso de desprestigio sostenido durante 30 años para que hoy una buena parte de la sociedad considere que todo aquel que milita en el tricolor sea considerado corrupto, entre otras cosas.
El Partido Verde Ecologista de México tuvo un repunte en la elección pasada y, en este momento, se encuentra en el olvido. Su ex dirigente Federico Madrazo Rojas lo dejó abandonado y, seguramente, reaparecerá en temporada electoral para aliarse con Morena para tratar de mantener su registro, pues esa organización siempre ha sido rémora de los que están en el poder.
Mientras el PRD todavía no se pone de acuerdo y las fuerzas políticas internas hacen más intenso el enfrentamiento día con día, el PRI pretende llevar a cabo una consulta directa a la militancia tabasqueña para renovar su dirigencia y tratar con ello de revivir la pasión de muchos que por varios años se ha mantenido apagada.
En ese sentido buscan generar acuerdos y consensos entre todos. Desde ahora se reúnen representantes de grupos de poder internos, aspirantes, diputados, ex candidatos a cargos de elección popular, ex dirigentes, líderes formales y naturales, para pulsar el ambiente entre la base priísta. Al delegado del Comité Ejecutivo Nacional, Genaro Abreu, le corresponde construir el andamiaje para la consulta y lograr la unidad del tricolor, con la mira de llevarlo a consolidarse como la segunda fuerza electoral en 2021.
La elección interna por consulta directa a la militancia podría reactivar su decaída fuerza, pues los aspirante realizarán un trabajo territorial intenso para tratar de ganar y eso los llevará a buscar a todos aquellos que se han sentido desplazados en los últimos años y en las más recientes elecciones constitucionales. Necesitan unirse para consolidarse y dar la pelea.
¿A que le apuestan tanto el PRI como el PRD en Tabasco?, a que la gente reaccione, a que el pueblo vuelva en sí y razone que tanto diputados federales como senadores, alcaldes, diputados locales y la mayoría de funcionarios del gobierno de Morena son priístas que se fueron resentidos de su partido y son los mismos que han saltado de un cargo a otro, desde diferentes institutos políticos, pero nunca han estado fuera del presupuesto público.
Capitalizarán, además, los conflictos que seguramente se desarrollarán más adelante en la definición de candidatos de Morena, porque muchos que no lleven la bendición de Andrés Manuel López y Adán Augusto López se van a sentir arrinconados y, seguramente, operarán a favor de otros partidos para castigar al que hoy ostenta el poder.

Sassón

Algo novedoso que pretende el PRI en Tabasco es realizar una elección interna, bajo el método de consulta directa a la militancia, supervisada por el INE y mediante el uso de dispositivos electrónicos móviles que reducirían costos y darían mayor facilidad a los votantes en las comunidades más apartadas de la entidad.