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Eugenio Hernández Sasso

En Tabasco, políticamente y económicamente, Paraíso significa mucho para Morena en la elección constitucional de 2021, pues representa el cimiento de la más significativa obra del presidente Andrés Manuel López Obrador para sus paisanos: la refinería de Dos Bocas.

En esa localidad, el partido en el poder y el gobernador Adán Augusto López Hernández no pueden equivocarse en la designación del candidato a la presidencia municipal porque si escogen mal y pierden, significaría un golpe muy fuerte no solo para la organización sino también para el jefe del Ejecutivo local y para el presidente de la república.

Entre el enjambre de aspirantes por ese partido están las diputadas federales Laura Patricia Avalos y Eldistrudis Rodríguez Arellano, así como la legisladora local Beatriz Milland Pérez.

Sin embargo, por el sexo opuesto solo figura Jesús Alejandro Almeida, mejor conocido como Chucho Almeida, quién por muchos años ha trabajado desde abajo, desde las bases, para consolidar su proyecto, su aspiración de ser alcalde de Paraíso y hacer historia.

Es decir, para ganar la plaza en Paraíso Morena necesita a Chucho Almeida, de lo contrario tendría muchas, si no es que todas, las posibilidades de perder la elección constitucional en 2021.

Chucho Almeida cuenta con una fuerte estructura a ras de suelo, tiene la experiencia en materia de operación política, puede unir a todas las fuerzas políticas locales, y cuenta con un plan de desarrollo que incluye obras de impacto que harían, a la par de la refinería, prosperar a todos los sectores de la población en ese municipio.

Cómo ingeniero de profesión, su visión es que el crecimiento económico que pueda generar a nivel global la refinería de Dos Bocas, vaya de la mano, equilibrado, con el crecimiento y desarrollo financiero de campesinos, pescadores comerciantes y demás sectores de la sociedad paraiseña, porque de lo contrario se podrían generar cinturones de miseria en esa zona.

Así es que Morena tiene que elegir bien porque de lo contrario van a pagar y sufrir las consecuencias. Con Chucho Almeida a su favor, gana, sin Chucho Almeida es casi seguro que pierde, comenta la gente en ese municipio.

El partido del presidente López Obrador no puede darse el lujo de “poner a una vaca” para que sea presidente municipal porque las condiciones son otras y no hay la seguridad de que gane. Ese tiempo ya pasó y el tabasqueño no estará en la boleta para remolcar a todos como en el 2018.

Está muy claro que el partido en el poder debe seleccionar a sus mejores hombres y mujeres para competir a los cargos de elección popular que estarán en disputada el próximo año, de lo contrario podría llevarse un revés extraordinario. Recordemos que muchos que confiaron en Morena ya están decepcionados, y si a eso le agregan malos candidatos el partido puede dividirse y, al menos en Paraíso, ceder la alcaldía a la oposición.

Sassón

Qué maldición estará pagando Villahermosa que sus habitantes aún no habían bajado sus cosas del “tapanco” por la inundación del 1 de octubre y ¡zas! que viene otra. Es increíble que Evaristo Hernández Cruz, alcalde de Centro, y sus colaboradores, traten a toda costa de culpar, de los grandes encharcamientos que sufre la ciudad, a la naturaleza y a la gente “cochina” que tira basura a las calles, y no asuman su responsabilidad como gobernantes. Se acepta que esos son factores de anegación, pero el motivo real es que los cárcamos de la capital del estado de Tabasco, datan de hace más de 50 años y no se le da mantenimiento, no se han construido nuevos, y lo peor, no se les suministra diesel. Al menos eso dice la gente que habita en las colonias, esos que en el momento en que empieza a llover lo primero que hacen es correr a los cárcamos para cerciorarse que funcionen o que sus operadores no estén distraídos con una mujer, como dijo Lica.