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René Alberto López

La elección a gobernador del estado se cuece aparte en relación al proceso electoral federal, así como de los comicios municipales.
El “efecto López Obrador”, temido en partidos distintos a Morena, impacta de mayor manera en los comicios federales, y baste con revisar las estadísticas de las elecciones de 2006 y 2012.
Ahí, en ese terreno es en el que se sirvieron aquí con la cuchara grande los candidatos que participaron en el mismo partido del de Macuspana, quien los catapultó al triunfo.
Se recuerda en el 2012, el caso de Tomás Brito Lara, de quien es vox populi en el municipio de Cárdenas, ganó la diputación federal tirado en una hamaca.
Casi el mismo ejemplo es el de Humberto de los Santos Bertruy, a quien tuvieron que ir a despertarlo en su domicilio, para decirle que había ganado la alcaldía de Centro.
De este modo, no variará en mucho el escenario el próximo 1 de julio en tierras chocas, pues los candidatos de Morena al Senado, Mónica Fernández Balboa y Javier May Rodríguez, además del plus del “efecto López Obrador”, traen herramientas que los fortalecen, por su propia cuenta.
En el caso de May Rodríguez, su liderazgo regional que abarca La Chontalpa, zona en donde se encuentra la mayor cantera de votos, y, de lado de la Teapaneca, la operación política del salinista Carlos Rojas Gutiérrez y su hermano, que no es un tema menor.
Visto de este modo, la competencia para allegarse el segundo lugar será entonces entre los candidatos del PRI y del PRD, pero llevan ventaja Candita Gil Jiménez y Manuel Andrade Díaz.
Esta mancuerna tiene a su favor un tema que no ha sido registrado por sus contrincantes: la estructura del PRI, que sigue vivita y coleando en el estado.
El partido tricolor, si aceita bien esa maquinaria que, ahí está, armada y con experiencia incomparable en el estado, incluso me atrevo a consignar que hasta podrían darle un susto a Morena, siempre y cuando la activen los candidatos priístas y, les cumplan, que es lo más importante.
Por lo que corresponde al PRD, vemos una candidatura escuálida, porque prácticamente Juan Manuel Fócil está caminando solo, y compite con un partido con notables divisiones, después del proceso interno.
Sólo un milagro podría meter en la competencia a la fórmula compuesta por Fócil Pérez y Ana Bertha Vidal Fócil, esta última, tal parece fue metida de relleno.
Entonces, si me apuran, les puedo vaticinar que la competencia real estará entre Morena y el PRI, y será interesante ver lo que haga o deje de hacer el ex gobernador Manuel Andrade Díaz, quien anda a ras de suelo, tratando de volver por sus laureles.
Ahí se las dejo…
La botica
1.- El apaga fuego. Otra vez el secretario de Gobierno, Gustavo Rosario Torres se tuvo que emplear a fondo para resolver el conflicto con los maestros de telesecundaria. Con su amplia experiencia le corrigió la plana al secretario de Educación, el tal Ángel Solís, quien sigue sin dar una en esa dependencia.
2.- En el municipio de Cárdenas, no obstante los complicados requisitos solicitados por los organismos electorales, el ciudadano Víctor Agüero tuvo la hombrada de lograr la candidatura a la diputación en el II distrito electoral, que corresponde a la zona urbana. No es poca cosa conseguir más de cinco mil firmas de casa en casa. Anótelo entonces, como serio contendiente a la diputación local.