Seleccionar página

 

René Alberto López

Si el gobernador electo Adán Augusto López Hernández tomó la decisión de tocar desde ahora temas candentes de probables actos de corrupción en el gobierno, este hecho debería ser asumido como buena señal. Tomémoslo así, como un mensaje anticipado a ciudadanos, y, a su próximo equipo de trabajo.

Porque cuando aún no ha rendido protesta, públicamente cuestiona algunos de los conocidos y reprobables vicios en el ejercicio de gobierno, como son alterar precios en adquisiciones de equipos, muebles o inmuebles, o bien, en el nada claro terrenos de las licitaciones, donde incluso acuñó la frase: los “reyes de los moches”.

Así pues, es conocido por todo Tabasco que el martes último Adán Augusto estuvo en el noticiario de radio Tele-reportaje. En esa estación denunció la presunta compra fraudulenta de los terrenos que serían utilizados para la edificación de la Zona Económica Especial (ZEE).

Este asunto sacudió verdaderamente al pueblo tabasqueño, pues desde ese día no se deja de hablar del tema en los grupos políticos y ciudadanos. La voz unánime es: si hay responsable, se debe aplicar la ley, y punto.

Unas semanas antes, Adán Augusto se refirió a la repulsiva práctica de dar obras a cambio del maldito diezmo (dinero), y a quienes él identifica como los “padrinos” de estas acciones sucias, los llamó: “rey de los moches”.

En esa ocasión el gobernador electo dijo: “Escuché que quienes son los padrinos de los moches en Tabasco, ahora se dan golpes de pecho, nosotros vamos actuar de distinta manera. Lo que sí les diría es que se tomen la molestia de leer la reforma que fue aprobada en el Congreso, porque ni eso han hecho”.

Cuentan los enterados que respecto a este señalamiento, los blancos perfectos fueron el senador en funciones, el perredista Juan Manuel Fócil Pérez, y el senador suplente de Morena, Candelario Pérez Alvarado. Y es que no dio nombres, pero hasta los boleros del parque Juárez lo entendieron, dicen.

Así, quien se atreve a denunciar actos de tremendo calibre, en el ejercicio de gobierno estatal, precisamente en esa silla caliente en donde él estará en los próximos días, quiere decir que Adán Augusto, está resuelto a poner el ejemplo en su administración.

Entendamos entonces, que en este gobierno de la cuarta transformación se acabará la vieja mañana de cobrarles a los constructores por darles obras y, por pagarles sus facturas.

Además, se cree que habrá transparencia en todas las compras que realice la nueva administración estatal. Esto es, en el gobierno de Adán Augusto se actuará de manera distinta. Ese es el mensaje.

Ahí se las dejo…

La botica

1.- Una suprema falsedad circuló ayer en las redes sociales, con el cuento chino de que el fiscal, el cardenense Fernando Valenzuela Pernas, había presentado su renuncia al gobernador. Seguramente es parte de esa guerra sucia que se ha desatado en los recientes días. Solo quien no conoce al fiscal,  podría pensar en que abandonaría el barco de manera abrupta.  Fernando Valenzuela es un profesional entregado a su tarea, un político prudente, y, sobre todo, leal a las instituciones y a sus amigos.

2.- En Macuspana, sigue la mata dando. Ahora el alcalde Roberto Villalpando exhibió obras inconclusas que dejó el tal Cuco Rovirosa, quien también podría hacer historia, de la mala, en la cuarta transformación.