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René Alberto López

No. En esta entrega no hablaré de dos de los apóstoles. Ni de Pablo de Tarso que de ferviente opositor a los nazarenos, se convirtió en un fiel seguidor de Jesús, en tiempos bíblicos.
Pero sí abordaré el tema de la oposición en Tabasco, en particular de dos de los dirigentes que, de manera natural, tienen el compromiso hoy de asumir el papel de impulsar el contrapeso a Morena, partido en el gobierno.
Me refiero a Juan Manuel Fócil Pérez, senador del PRD, lo mismo que a Pedro Gutiérrez, dirigente estatal del PRI, quienes al parecer están dispuestos a enarbolar la bandera de aquella oposición que existió en tierra tabasqueña cuando gobernaba el priísmo.
Uno de los factores por el que el gobierno de Arturo Núñez Jiménez resultó un fracaso, una tragedia para esta entidad del sureste, fue que nunca tuvo contrapeso. Nadie lo presionó, los partidos brillaron por su ausencia, y se fue por la libre.
Por eso hizo lo que quiso en su administración, y al final la población entera padeció y padece el desastre del gobierno fallido de Núñez. Caso contrario a los gobiernos de Roberto Madrazo y Manuel Andrade, por ejemplo, quienes tuvieron siempre la presión del PRD con Andrés Manuel López a la cabeza.
Eso los llevó a encabezar administraciones que, según los números de obra pública y, de estadísticas sobre acciones de gobierno, fueron mejores, por mucho, que el ruinoso sexenio de Núñez.
Se recordará que, principalmente en tiempos de Madrazo, Tabasco era una arena política, con los opositores en las calles y comunidades exigiéndoles buen gobierno al PRI. No se olvida que López Obrador hasta encabezaba un contra informe de gobierno cada año.
Todo eso faltó en la gestión de Núñez y, ante ello, el gobernador, su esposa Martha Lilia López Aguilera, Amet Ramos Troconis y pandilla consideraron a Tabasco su pequeño imperio, y gobernaron como viles monarcas.
Esa negra historia no puede volver a repetirse en Tabasco, y, por el bien del gobierno actual y de los tabasqueños, debe existir una fuerza política que, no solo insulte por insultar, ni tratar de resolver los problema a sombrerazos sino que con argumentos sólidos, con datos duros y firme responsabilidad se instale como un equilibrio entre gobernantes y gobernados.
Los gobiernos con contrapeso, están más perfilados a caminar hacia a una democracia, que a una dictadura.
Pedro Gutiérrez, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, desde que arrancó la administración de Morena ha estado levantando la voz, pero con un discurso más llenos de emociones, palabras sueltas, sin el ingrediente que impacté en la población.
Pero este inicio de semana Juan Manuel Fócil se abrió con conceptos macizos en contra de su dirigencia estatal: “quienes ahora dirigen al partido, lo están desarmando y desmantelando porque sirven a los intereses de Morena, son unos traidores”, acusó en conferencia de prensa.
La arremetida del legislador resultó una fuerte embestida al partido, cuyos efectos también alcanzaron a los diputados Agustín Silva Vidal, Dolores Gutiérrez Zurita y demás especímenes.
“Ellos tienen sometido al partido. Están sometidos a lo que diga el gobierno y Morena. El PRD debe estar señalando lo que está mal, que no sea un partido palero o cómplice de cosas indebidas en la Cámara de diputados y áreas gubernamentales. Vamos a impulsar que el PRD sea un verdadero partido de oposición, y en un futuro una opción de gobierno”, agregó en tono enérgico el senador.
Bien. Todo apunta que el grupo de Juan Manuel Fócil se apresta a asumir las riendas del partido en Tabasco y con ello, a disputarle ese espacio vació que dejó la oposición de antaño y, que desde el 2012 no es llenado.
La verdad, la verdad, las oposiciones son necesarias en toda democracia, y eso parecen entenderlo solo en el PRI y el PRD, porque el PVEM, el PAN y otros partidos que vegetan en Tabasco, están en el limbo.
La misma suerte corre Gerardo Gaudiano Rovirosa, ex candidato del PRD la gubernatura, aún no se repone del revés del 1 de julio pasado, pero amaga con que siempre si recorrerá el estado, como prometió a sus seguidores, pero está esperando…
Sí, ha dicho que está esperando que el gobierno de Adán Augusto cometa más errores e incumplimientos de campaña, para comenzar a caminar las comunidades y, convertirse en el nuevo López Obrador en tierras chocas. Al menos lo comentan sus partidarios.
Así, por el bien de estas tierras se espera que surja un contrapeso a Morena, de lo contrario, podríamos sufrir los tabasqueños otro “Arturazo”, por decirlo de algún modo.
Ahí se las dejo…