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René Alberto López

Hace unos días asistí al recinto del Congreso estatal. Estaba haciendo tiempo, pues andaba en la tarea de poder hablar con la vocera del Ejecutivo del estado, María Luisa Somellera Corrales, a fin de solicitar una entrevista periodística formal, no de banqueta, con la secretaria de Salud, Silvia Roldán Fernández. No lo logré, hay mucho burocratismo. Pero es otra historia.

Fue así como ese día, aprovechando que andaba por el centro de la ciudad, decidí acudir a la sesión de la Cámara de Diputados. Cosas del destino, justo cuando me estaba acomodando en una de las sillas, en tribuna participaba el diputado por Cárdenas, mi municipio.

Sí, ni más ni menos que el ahora famoso Charlie Valentino León Flores Vera, del que hizo mofa el periodista Ciro Gómez Leyva en su noticiario nocturno, ante el dislate del legislador en el tema de la conquista de los españoles y de la disculpa solicitada por el gobierno de México.

Intentó, pues, respaldar al presidente Andrés Manuel López Obrador, pero lo único que, en el mejor de los casos, podría haber logrado, es que el paisano le respondiera: “no me ayudes compadre”.

Bien. Ese día el diputado por Cárdenas manoteaba en la tribuna mientras soltaba una perorata inentendible. El otro legislador por Cárdenas, Tomás Brito Lara, lo observaba desconcertado.

Habló mucho, pero no salió una idea equilibrada. La verdad, la verdad, sólo entendí que pedía militarizar su municipio. Sin embargo, atrás de mí había un grupo de sus seguidores, que no paraba de reír y de celebrar cada una de las  ocurrencias del legislador: “es malísimo Charlie”, soltó uno de sus fans.

Y, la noche del lunes último, en la televisión pasaron el caso de un alcalde de Sinaloa. Se trata del presidente municipal de Ahome, Manuel Guillermo Chapman, quien cuestionó a la maestra de una escuela sobre la obesidad de una de las alumnas, frente a otros pequeños. Falto de la mínima prudencia preguntó: “¿Cuál es el problema de esta niña? Esta niña tiene una obesidad espantosa, horrible. ¿Sabe o no sabe?” Y la niña rompió en llanto.

Esta estirpe de políticos montunos, sin clase, sin sensibilidad, que les rinden tributo a la mediocridad, siguen creciendo como mal monte en el país, pues baste recordar el caso del tal Layín, Hilario Ramírez Villanueva, ex presidente   municipal de San Blas, Nayarit, quien con alta dosis de cinismo dijo ante su pueblo que “sí robé, pero poquito”.

Pero en este selecto grupo de “joyas” de la política, desafortunadamente,  además de Charlie, hay otros ejemplares chocos, pues no se olvida el caso de José Eduardo Rovirosa, conocido popularmente como “Cuco” ex alcalde de Macuspana, quien un 15 de septiembre, tal vez un efecto lunar hizo estragos en su persona, para que en el grito patrio se incluyera: “¡Viva yo!”, bramó  desde el balcón de palacio municipal.

Otro aporte de Morena a este exclusivo club es el caso del ex diputado José Atila Morales Ruiz, cuya nominación salió de un sorteo de tómbola, y quien dejó al menos dos frases dignas de ser incluidas en el libro del filósofo de Güemes: “Al perro, si lo estás garroteando, pues se tiene que cansar y se tiene que ir”, y, esta otra perla: “cuando tu mujer te trata mal, te debes quedar con tu querida”.

Ambas apología la lanzó el ex diputado local en la legislatura anterior, tras su renuncia a Morena, por diferencia con el entonces dirigente estatal Adán Augusto López Hernández, hoy gobernador, para así pasarse al PRD, que en esos tiempos era el partido en el poder.

Se puede justificar que estos casos espeluznantes son parte de los riesgos de la democracia, sí, pero también los partidos políticos podrían ser más responsables con los ciudadanos.

Ahí se las dejo…

La botica

1.- Cinismo puro. Desde la capital del país nos reportan que hace unas semanas fue visto el ex gobernador Arturo Núñez Jiménez en el Club de Francia, muy quitado de la pena en un desayuno: “Estaba bien relajado, contando chistes, a piernas cruzadas, sin pena alguna”, nos cuentan.  Claro, tal vez confía plenamente en el acuerdo en los oscurito, pero lo que ignora es que hay presiones fuertes para que sea juzgado y aclare el quebranto que dejó su administración en las finanzas del gobierno de Tabasco.

2.- El presidente Andrés Manuel López Obrador debe saber que hay dos tabasqueños expertos en temas de la frontera sur, que bien podrían aportar sus conocimientos en estos momentos cruciales en el asunto migratorio. Ellos son los paisanos Humberto Mayans Canabal y Juan Jacobo Pérez Cornelio.