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René Alberto López

ralopez22@hotmail.com

Si hay una voz con experiencia política infinita en México, esa es la de Porfirio Muñoz Ledo, personaje que ha sabido nadar con éxito en aguas tricolor, lo mismo que en las corrientes azules y, hoy en los cauces de agua guinda.

Apenas este jueves el diario _La Jornada_ publicó en portada una nota bajo este encabezado: “Critica Muñoz Ledo que la SRE asuma funciones de la SG”, que viene a ser el más duro cuestionamiento al gobierno de México, en relación a sus acuerdos con Estados Unidos sobre el candente tema migratorio.

De este modo, el presidente de la Cámara de Diputados, del partido Morena, una expresión autorizada, abandera hoy por hoy el papel de contrapeso al nuevo régimen que, debería estar cargo de los partidos de oposición (PAN, PRI, PRD) pero, o por falta de inteligencia o acuerdos en lo oscurito, parecen estar echados en la hamaca, en momentos cruciales para el país.

Bien dicen que “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo”, y eso es lo que sucede con Muñoz Ledo, sobre los acuerdos bilaterales, cuya visión es totalmente contraria a la que trae en su carpeta el canciller Marcelo Ebrard.

Así, mientras el gobierno federal celebra los resultados en las negociaciones con Washington, Muñoz Ledo considera catastrófico que el país se convierta en “tercer país seguro”, sería “fatal”, sostuvo el legislador.

La postura del decano de la política en México, arrancó desde su discurso en Tijuana, el sábado pasado, y el miércoles último en la sesión de la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados, consolidó su enfoque en una ríspida discusión con su compañera de bancada, Dolores Padierna.

En ese contexto lamentó que “la Guardia Nacional está de muro mexicano en la frontera, para cumplir el acuerdo con Estados Unidos, a pesar de la pérdida de soberanía que ello representa”.

Ahí mismo Muñoz Ledo, alzando la voz, exclamó: “¡Nos quieren convertir en país enjaulado! Si se llega a aprobar la condición de ‘tercer país seguro’, los que entran aquí ya no podrán salir. Es la parálisis del movimiento de las personas”.

Por eso, “presentó una iniciativa de reforma al artículo 11 de la Constitución para definir que toda persona tiene el derecho humano a migrar y salir del país de manera voluntaria y dignamente, así como transitar por el territorio y mudar de residencia, independientemente de su estatus migratorio”. (La Jornada/13/6/2019).

En esa misma reunión, el presidente de la Cámara de Diputados aseguró que “la Secretaría de Relaciones Exteriores violó la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, al asumir de facto atribuciones de la Secretaría de Gobernación y dar órdenes al comisionado de Migración para satisfacer una demanda de Estados Unidos”.

Resulta, pues, interesante revisar, analizar fríamente la postura de Muñoz Ledo, actitud a todas luces opuesta a los acuerdos pactados entre Estados Unidos y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando Muñoz pertenece al mismo partido del Presidente.

Pero a sabiendas de como se las gastan los políticos mexicanos, este asunto nos lleva a pensar que “hay gato encerrado”, sobre todo al conocer que Muñoz Ledo es “viejo lobo de mar”. Lo que quiero decir es que puede tratarse de una estrategia del nuevo régimen: Por un lado mostrarle a Donald Trump la mano extendida, la mano amiga, y, desde el Congreso mexicano enseñarle el puño.

Ello, para mostrarse rebeldes ante los vecinos del norte, que vean que acá también hay fajadores, y no mostrarse tan blandengues en las negociaciones. También, para buscar agradar a no poco mexicanos, cuya opinión es que EU arrodilló a México en las negociaciones.

Porque, la verdad, la verdad, no podemos, no debemos, convertirnos en policías de EU.

Ahí se las dejo