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René Alberto López

En pocas horas Gerardo Gaudiano Rovirosa delineó el Tabasco que aspira a gobernar, y, en ese mar de conceptos definió que se debe jubilar a la clase política de esta entidad, comentario que cimbró a los comensales.
Y es que nadie se había atrevido a hablar con tanto rigor en contra del grupo de hombres públicos que, según la vox populi en tierras tropicales, tiene a esta entidad del sureste, metida en la situación deplorable en la que se encuentra.
Con tono seguro de lo que expresaba, soltó ante los columnistas: “Esta clase política de Tabasco ya está oxidada, hay que jubilarla, y mandarla de vacaciones. Hay que oxigenarla, darle una bocanada de aire, porque ahora somos una nueva generación, con otra mentalidad”.
En eso iba la plática entre el candidato a la gubernatura del Frente por Tabasco (PRD y compañía) y los reporteros de la Mesa de la Fraternidad, cuando se registró un hecho que retrató de cuerpo entero a esa añeja clase política que, según el joven político, debe desaparecer en Tabasco.
Sucede que a unos metros del sitio se levantó el dirigente del PRI tabasqueño, Pedro Gutiérrez, quien unos minutos antes en el restaurante del hotel Marriot, había terminado de desayunar con otro columnista tabasqueño.
Justo al pasar a un lado de la mesa en la que estaba Gaudiano, el periodista José del Carmen Chablé, cabeza de los fraternos, llamó a Pedro Gutiérrez, para tomarse la foto con los periodistas y el candidato del PRD, pero el dirigente estatal del PRI sólo saludo, sonrió, apuró los pasos y se retiró.
Ahí está, yo sí me hubiese tomado la foto, si él estuviera aquí con ustedes y a mí me hubieran invitado a hacerlo, comentó Gaudiano, y aprovechó para decir que los políticos jóvenes que irrumpen ya en el plano político de Tabasco, tienen otra mentalidad.
Pero no fueron palabras sueltas, surgidas al calor de la plática de esa mañana de lunes. Se observó que es un tema registrado en la agenda de Gaudiano Rovirosa.
A lo largo de la charla argumentó con datos duros todo el daño que le ha hecho a Tabasco la vieja clase política. Todo está “podrido”, refirió, y a consecuencias de ello los políticos, todos, cargan con el desprestigio.
Narró cuando por primera vez compitió por una diputación local, y en la primera puerta que tocó para pedir el voto, lo recibió una señora de mala manera, que le dijo que no quería nada con los políticos.
“Señora, pero yo que le hice, estoy empezando, es la primera casa que visito para pedir el voto. Ayúdeme”. La respuesta de la vecina fue tajante: “todos los políticos son iguales”.
A eso, pues, se refiere Gerardo Gaudiano, cuando habla de cambiar el estado de cosas. El militante perredista considera que hace falta una nueva mentalidad en los políticos, y una nueva forma de hacer política en Tabasco.
Por eso, su postura de “jubilar a la vieja clase política”, para darle paso a las nuevas generaciones de políticos que quieren participar.
“Esto se tiene que oxigenar”, machacó frente a los reporteros, pero aclaro que se refería “solo a la clase política”, ya que en la mesa no pocos comunicadores ya se sentían en el retiro.
Seguramente, el comentario de Gerardo Gaudiano Rovirosa, va a levantar ola en tierras chocas, en los distintos sectores políticos.
¡Ah!, y antes de despedirse de los columnistas, lanzó un reto a sus adversarios en la competencia por la Quinta Grijalva: el que me quiera ganar, tendrá que superarme en el activismo que voy a realizar a partir del sábado 14 de abril.
Ahí se las dejo…