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René Alberto López

El Frente Ciudadano por México vive su momento de crisis allá en el altiplano en donde no acuerdan aún sus fundadores al candidato que los representará en el 2018.

Claro, la manzana de la discordia es la candidatura a la presidencia y era bola cantada que en ese punto se daría el atolladero. Aquí mencionamos que era un Frente que nacía muerto, pero esperemos el desenlace. Aún respira.

No es simple la solución del entrampado, debido a que tanto el PAN como el PRD cuentan con cuadros que se sienten competitivos. En el extremo azul la quieren Ricardo Anaya, dirigente nacional del partido blanquiazul, lo mismo que el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.

En la esquina amarilla ya se hizo a un lado Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, y dejó el camino libre a Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México.

Sin embargo, el asunto sigue candente, porque los panistas Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle no arrían bandera y siguen abrazando la posibilidad de alcanzar la candidatura.

Lo mismo piensa Miguel Ángel Mancera, respaldado por el grupo perredista  de Los Chuchos y, ahí precisamente, está trabado el Frente. En los próximos días  sabremos si esta alianza tiene un final feliz o funesto.

Pero las condiciones del centro, no son las mismas de Tabasco, porque acá en tierras chocas el PAN y el Movimiento Ciudadano no cuentan con material de altura, esto es, con fuerza popular para pretender la gubernatura.

En algunos medios mencionan a Pedro Jiménez León, titular de la Sedafop, como aspirante al gobierno por las siglas del Movimiento Ciudadano, pero sus recorridos le alcanzarán solo para negociar una buena posición, en el Frente local. Nada más allá, de una diputación.

Así, en el Frente Ciudadano ¿por Tabasco?, tal vez así le pongan, aún tienen tiempo, pues acá en tierras del trópico, el PRD lleva mano, es decir, el que resulte candidato oficial  de ese partido abanderará la coalición.

La novedad en este rincón del sureste sería la incorporación del PVEM en el Frente, en donde, si me apuran, Federico Madrazo Pintado podría salir como candidato a la presidencia de Centro, producto de las negociaciones.

Ahora bien, los hacedores de esa gran alianza choca deben apurarse en el para acordar las definiciones de sus candidatos a distintos puestos de elección popular y registrarlos en las instancias electorales, esto, porque los tiempos que marca la ley apremian y, no vaya a ser que algunos se queden como el perro de las dos tortas. Ni candidato a la gubernatura, ni nada. De vuelta a casita.

Lo que quiero decir es que en Tabasco no afectará lo que suceda en el Frente Ciudadano por México, allá en la capital del país, en donde sigue tenso el tema de la definición, y no pocos les preparan ya los nueve días a la  dichosa alianza.

Acá en el sureste tendrá un final feliz y contará con un candidato competitivo para enfrentar a los abanderados del PRI y de Morena.

Bien, de lo que hemos estados seguros en todo momento, es de lo siguiente: En el PRD no impondrán candidato a la gubernatura. El horno no está para bollos.

Será nominado el que esté arriba en las encuestas, el más competitivo. Como debe ser en un partido que se precie de democrático.

No crean, pues, esa leyenda urbana de que surgirá producto del afecto, del amiguismo, como piensan muchos. Eso lo permitían otros tiempos. Hoy son elecciones reales, competidas, y necesitan del mejor cuadro, porque enfrente tienen a Morena y al efecto López Obrador, y eso lo tiene bien claro el primer perredista del estado.