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René Alberto López

Aunque el lector no lo crea, el tema del aeropuerto de Texcoco, cuya obra canceló el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sigue siendo un tema candente, sobre todo para los mercados.
Esa decisión del gobierno, lo mismo que la refinería de Dos Bocas, son los dos asuntos que podrían marcar la administración del político tabasqueño.
Y es que los inversionistas de dentro y de fuera siguen observando con recelo al gobierno de la 4T, pues los especialistas consideran, insisten que son dos acciones equivocadas.
Pero ante el conocido carácter del paisano López Obrador, parece imposible que rectifique, aunque algunas voces allá en las alturas le están pidiendo que dé marcha atrás.
Tanto es así la importancia del tema, que ayer el presidente volvió a abordar el caso del aeropuerto de Texcoco.
Bien. Como sé que muchos de mis lectores son de la vieja guardia y no manejan redes sociales. (Constantemente me piden que les mande mis columnas en Word, porque no tienen ni Twitter ni Facebook), he decidido mandarle a través de mi entrega de este día lo último que ha dicho AMLO sobre el aeropuerto.
Les dejo, pues, esta nota formada por Alonso Urrutia y Alma Muñoz, ambos reporteros de La Jornada, que se publicó en el portal del diario bajo el título: “AMLO: por corrupción se canceló aeropuerto en Texcoco”:
“Aun cuando el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, había asegurado la víspera ante senadores que el aeropuerto de Texcoco no había sido cancelado por algún indicio de corrupción, esta mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo lo contrario y ofreció sus razones: se engañó a la gente de que no se podrían operar dos aeropuertos y se estimó un costo de 300 mil millones de pesos, cuando en realidad saldría en 600 mil millones
“Al dar a conocer sus argumentos de porque sí se detectó corrupción en las obras del aeropuerto de Texcoco, destacó que “se iban a cerrar dos aeropuertos para construir el aeropuerto de Texcoco, y el aeropuerto actual se iba a urbanizar, se iba a convertir en una especie de Santa Fe. Era un negocio para unos cuantos”.
“Aunado a ello, López Obrador dijo que también hubo corrupción porque por intereses se decidió construir el aeropuerto de Texcoco en el peor sitio del Valle de México, en donde se producen más hundimientos, donde no se garantizaba la calidad de la obra”. (Hasta aquí la nota).
Pero los considerados especialistas internacionales y nacionales insisten que Texcoco era el único lugar viable para edificar un nuevo aeropuerto. Otras voces, del pueblo, no de especialistas, alegan que el presidente debió quitarle “la obra a los corruptos”, pero no suspenderla, porque se “está perdiendo mucho más dinero en tiempos de crisis”.
Ahí se las dejo…
La botica
1.- Me pidió un grupo de deportistas consignar el caso de la Ciudad Deportiva en donde continúan “abandonadas las instalaciones”, y ahora para colmo de males, hay un lago de aguas podridas frente a la escuela de Educación Física.
2.- ¿Qué creen? El pueblo tabasqueño no olvida el perdón de los diputados de Morena al matrimonio Núñez Jiménez. Ayer de nuevo fue tema de debate en un restaurante del centro de la capital de Tabasco.
3.- Ayer tuve oportunidad de saludar en un café al ex secretario de Salud, Luis Felipe Graham Zapata. Bienvenido a su tierra doctor.