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René Alberto López

El presidente de EU, Donald Trump, tiene un estilo predecible que, si lo lleváramos al terreno del futbol, sus adversarios le adivinarían su sistema de juego con los ojos cerrados.

Así, en la reciente amenaza que ha lanzado, la de cobrar aranceles a la exportación de productos mexicanos, lo más probable es que al cuarto para las 12 ambos países lleguen a un acuerdo. Es el estilo del llamado “pelo de elote”, con todo respeto.

Se recordará la advertencia que hizo en todo momento al gobierno de Enrique Peña Nieto. En ese tiempo machacó que los mexicanos construiríamos el muro, un tema recurrente. Dijo que con dinero de la administración federal se haría la construcción, esa convertida en terquedad de Trump.

“México lo pagará al “100 por ciento”, advirtió una y otra vez, en referencia al muro “impenetrable” que quiere en la frontera entre los dos países, con un costo estimado entre 14 mil y 20 mil millones de dólares. Se fue Peña Nieto y Donald Trump dejó esa amenaza de lado.

No obstante siguió con el tema migratorio y ahora en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador cambió el discurso. El presidente tuitero lo que le exige a México es que se convierta en policía de EU en la frontera sur.

El primer mensaje con el nuevo gobierno fue aquella advertencia de cobrar aranceles al aluminio y acero, pero finalmente reculó.

Es su estilo, Donald Trump camina entre el ruido, entre el conflicto permanente, baste ver que tiene una guerra comercial con China, también calentó la relaciones con Corea del Norte.

Otros de sus clientes favoritos para arremeter contra ellos en su cuenta de tuiter, son los medios de comunicación de su país, con quienes trae una guerra cazada, principalmente contra el Washington Post.

El mundo recordará el espectáculo que armó en la Casa Blanca cuando encaró a un reportero en una conferencia de prensa, después ordenó que le retiraran su acreditación. Pero días después reculó y el periodista siguió asistiendo a los encuentros de prensa.

Otra de Trump, apenas en el mes de mayo lanzó una amenaza a la compañía de los celulares Huawei.

La ofensiva contra la empresa china se basó en impedirle adquirir componentes y tecnología estadunidense, y amenazó con alterar la cadena de suministro de tecnología global. Sin embargo, finalmente las aguas no se desbordaron.

Los conocedores del estilo de Donald Trump apuestan que el tema de los migrantes centroamericanos, está vinculadas a su estrategia electoral, buscando reelegirse en EU.

Así, resaltar el problema de los migrantes que atraviesan el suelo de México, consideran que es la parte a la que más raja pretende sacarle con el pueblo estadunidense, que aplaude estas acciones.

De este modo, Trump está estirando la liga lo más que pueda, pero hay mucha probabilidad de que el fin de semana puedan llegar a un acuerdo los grupos negociadores.

El conflicto que viven hoy México y Estados Unidos, recuerdan la histórica frase de Porfirio Díaz, cuando navegaba rumbo al viejo continente, al exilio. Entonces dijo: Pobre de México, tan lejos de Dios, y tan cerca de los Estados Unidos.

Esa es la realidad, tenemos un vecino incómodo que, abusando de su poder, siempre ha querido tener arrodillado a los países de América Latina. Pero este episodio lo superaremos, a EU tampoco le conviene una guerra comercial con nuestro país. Qué no cunda el pánico.

Ahí se las dejo…