Seleccionar página

René Alberto López

PARTE I

Cuando era chico me tocó una época en la que esperábamos “la fiesta de junio” con emoción. En el municipio de Cárdenas, mi tierra natal, la fiesta del pueblo se celebra el 13 de junio, en honor a San Antonio de Padua.

En esos tiempos las familias estrenaban ropa dos veces al año, el mes de diciembre y, en la fiesta de junio. Por eso son imborrables en la memoria esas fechas en las personas nacidas entre mediados del año pasado y un poco más pegado al año 2000.

Así, ayer anduve en el municipio de Cárdenas y, me di un agasajo de nostalgia. Estuve en las taquerías de tradición en donde me atraqué con los tacos de guisados, ya saben: chicharrón, moronga, carne cruda y las empanadas con achiote.

Visité cafés, me fundí en abrazos con amigos verdaderos –nada de hipócritas ni convenencieros– de esos con los que casi no convives como antes, pero que siempre llevas en el corazón.

Me lustré mis zapatos en el parque principal, el mismo en el que a mediados de la década de los 60 fui un flamante bolero, cobrábamos “un tostón” por una engrasada, y “un pesos de plata” por la boleada.

Y es que siempre me gusta por estas fechas visitar mi pueblo, sentarme a orillas de los bordes de las jardineras, ya no hay bancas, para echar a volar la memoria.

Ahí, en el parque se organizaban las ferias. Los aparatos mecánicos alrededor de la plaza, y el manipulador del sonido siempre ponía música de Los Beatles.

Los vendedores de ciruelas rojas, enormes pan de anís, los coletos con sus dulces, los puestos de futbolito, la lotería mexicana, el fotógrafo con los caballos de plástico y sombreros charros, los stand con sus conjuntos musicales y sensuales bailarinas, así como el merolico con su imparable: “le vendo éste, éste otro, y éste otro, aunque me regañe mi patrón…”, se encargaban de darle colorido a la festividad.

¡Qué tiempos aquellos! Ayer en céntrico café un grupo de amigos no supo decirme, con precisión, si habría feria o no. En mi pueblo hoy reina la desinformación, el caos.

Cuando en otros años estaríamos hablando de los artistas que se presentaron la noche anterior en los puestos de cerveza, hoy se habla de crímenes, robos y pleitos entre políticos.

En el Café Selecto la comidilla del día era que la noche anterior –el lunes– personas armadas despojaron de su camioneta al candidato a diputado local del Panal, Daniel Blardoni.

Las pláticas en los mentideros políticos saltan de robo a un asalto o algún crimen en colonias o comunidades.

Otro tema del día fue el pleito que aún enfrentan las autoridades del ayuntamiento, encabezados por Eduardo Fuentes Naranjo, una persona de 92 años, con funcionarios de la anterior administración que se niegan a dejar el cargo.

Fuentes Naranjo acaba de asumir ese ayuntamiento en calidad de presidente municipal sustituto, tras un procedimiento legal, avalado por el Tribunal Electoral de Tabasco, que destituyó a David Sixto Cuevas.

Hoy circuló un video en esa ciudad, en el que se observa que el director de Protección Civil se niega dejar su oficina, y frente a las actuales autoridades, rompe el nombramiento de quien será el nuevo titular.

Por si con esto no bastara, a la redacción de Papiro llegó un documento en el que un grupo de regidores le exigen al edil Fuentes Naranjo que “convoque a una sesión extraordinaria de cabildo”.

Y aún hay más, entre la población permea el temor por lo que pueda pasar en esa cabecera municipal en las elecciones del 1 de julio.

Así, en mi antes tranquila “heroica Cárdenas”, hoy se respira un ambiente de alta tensión. Esta historia continuará.

Ahí se las dejo…