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Eugenio Hernández Sasso

Desde Campeche se gesta hoy un liderazgo nacional que muy probablemente se convertirá en el factor más importante en la nueva etapa política que se desarrollará en México, a partir de diciembre, con un presidente de izquierda y 29 gobernadores que representan a partidos diferentes a Morena, su partido.

El tercer informe de gobierno de Alejandro Moreno Cárdenas se convirtió en un escenario político de gran calado, pues independientemente de Enrique de la Madrid Cordero, quien acudió en representación del presidente Enrique Peña Nieto, estuvieron presentes la líder nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu; el coordinador de la bancada priista en el Senado de la República, Miguel Osorio Chong, y gobernadores del PAN, PRI, PRD y PVEM.

En el mensaje político, dirigido a los campechanos desde el Centro Internacional de Convenciones Siglo XXI, el gobernador Alejandro Moreno hizo una síntesis de las obras que ha realizado en su administración, habló del avance de las 16 edificaciones monumentales que ya empiezan a marcar el rostro y el carácter de Campeche, y dio a conocer ocho más que habrán de arrancar de inmediato, para afianzar el desarrollo de la entidad.

Aprovechó, sin embargo, el escenario para revelar a sus invitados especiales que está listo para construir un nuevo liderazgo nacional, “porque ha llegado la hora de sumar y de multiplicar”, y de mostrar respeto pero también exigirlo hacia la soberanía estatal. Pues “del tamaño de la amabilidad federal, será la amabilidad estatal”.

Con la mirada puesta en el horizonte que representa todo México, y con un carácter templado en las olas del mar, donde los marinos con optimismo esperan el viento para bogar mar adentro y sacar la mejor pesca enmedio del temporal, Alito señaló que “para vencer a alguien, ese alguien se tiene que rendir, y yo nunca me voy a rendir, primero muerto que rendirme”.

Con ello dejó claro a los campechanos que aún en la adversidad continuará adelante en la gestión de recursos para impulsar el éxito en la Ciudad de las Murallas, por lo cual dio a conocer que en los siguientes tres años de su mandato construirá:

El Libramiento de Ciudad del Carmen, la Cancha de San Lucas, el
Drenaje pluvial y red de agua potable en la colonia Cuatro Caminos, la antigua Carretera federal a Mérida, la Prolongación de la avenida Lázaro Cárdenas, la Revitalización urbana del centro Barrio de San Román, el Auditorio adjunto al Centro Internacional de Convenciones Siglo XXI y la avenida Crecer en Grande.

Ahí estaban Rolando Zapata Bello (PRI), gobernador de Yucatán, y Mauricio Vila Dosal (PAN), su virtual sucesor; también hizo acto de presencia el perredista Silvano Aureoles, de Michoacán; y de Quitana Roo (PAN-PRD), Carlos Joaquín González, así como de Chiapas (PVEM), Manuel Velasco Coello, quien además preside la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) en este momento.

No solo ellos estuvieron atentos al discurso de quien tiene los tamaños para levantar la voz, a fin de ocupar el lugar que le corresponde en la historia y no generar, con su silencio, un vacío que pueda ser ocupado por otros, también estaban René Juárez Cisneros, ex presidente del CEN tricolor; Carlos Aceves del Olmo, líder nacional de la CTM, y José Murat Casab, presidente de la Fundación Colosio, además de los mandatarios Alfredo del Mazo, del Estado de México, y Marco Mena, de Tlaxcala.

En esa nueva etapa que le tocará vivir a México y sus habitantes a partir de diciembre, la capacidad de gestión tendrá que ser más fuerte que cualquier reto, y lo más importante será que tanto la Federación como los estados y municipios, no se podrán quejar por falta de recursos para ejecutar sus obras proyectadas, sino tendrán qué demostrar la capacidad para resolver los problemas que el pueblo enfrenta, porque para ello fueron elegidos.

Ahí es donde Alito tiene razón en sus argumentos, pues un gobernante no tiene problemas sino asuntos qué resolver, y, por lo tanto, deben prevalecer los resultados ante los pretextos y la armonía entre todos los niveles, pues “ningún gobernante desciende del cielo para curar todos los males de un pueblo”.

Sassón
En tanto AMLO, desde Chihuahua, dice estar dispuesto a perdonar pero no a olvidar.