Seleccionar página
Eugenio Hernández Sasso

Uno de los gremios, tal vez, con mayor peso en la vida pública y política de Tabasco es el de los notarios; a éstos, el rumor de que el Ejecutivo del Estado lanzará una convocatoria para que algunos amigos de Arturo Núñez presenten examen de suficiencia notarial, antes de que termine el sexenio, los ha puesto en pie de guerra.

Tan solo la posibilidad de que el titular del Instituto de Administración Pública (IAP), Juan Antonio Filigrana Castro, sea beneficiado con una notaría, despertó la inconformidad de varios abogados que desde este momento elaboran ya la defensa para invalidar cualquier intento que vulnere su dignidad.

Recordemos que el procedimiento que llevó a cabo el ex gobernador Manuel Andrade Díaz en los últimos meses de su gobierno desató una guerra jurídica que, en conclusión, afectó a varios especialistas en la materia, y, de acuerdo a algunos comentarios de “cafetólogos” de la ciudad, la mayoría de los gobernantes realiza la misma práctica, a excepción de Andrés Granier.

Muchos de los notarios, por si ustedes no sabían, respetables lectores, actualmente participan activamente en la sucesión gubernamental y no precisamente con el candidato del partido que gobierna Tabasco.

Veamos, Jorge Pons y Carrillo es candidato del PRI a presidente municipal de Paraíso, José del Carmen Torruco, candidato de Morena a la alcaldía de Huimanguillo; Adán Augusto López Hernández, candidato de Morena a gobernador del estado, y éste, a su vez, ha integrado a su proyecto a los notarios Jaime Lastra Bastar (Centro), Manuel Pinto Mier y Concha (Huimanguillo) Emilio Contreras Martínez de Escobar (Teapa), Ernesto Ventre Sastré (Nacajuca), Gonzalo Medina Pereznieto (Centro), Guillermo Narváez Osorio (Centro), Jesús Piña Gutiérrez (Centro), Melchor López Hernández (Centro), además de otros miembros del Colegio de Notarios que por solidaridad apoyan y promueven dentro del electorado a su colega.

Como dato adicional le comento que este Colegio está integrado por ex presidentes municipales, ex senadores, un ex gobernador, ex presidentes del Tribunal Superior de Justicia, ex procuradores, ex diputados federales, entre otros, lo que hace suponer que es un sector representativo de la clase política del estado de Tabasco que no está a favor del actual régimen.

Para qué echarle más leña al fuego con la designación de nuevos notarios, si ya de por sí existe un enojo casi uniforme porque hace algún tiempo, mediante un proceso insólito de evaluación de aspirantes a notarios públicos, en el cual se pretendía subsanar lo
mal hecho por Manuel Andrade y resarcir el daño causado a varios fedatarios públicos de manera indirecta, sorpresivamente el hijo del actual presidente del Tribunal Superior de Justicia, Jorge Javier Priego Solís obtuvo una calificación de 10, por encima de abogados que contaban con toda la experiencia en el actuar notarial.

Los encargados del juicio fueron el director de Asuntos Jurídicos de la Secretaria de Gobierno, Jorge Alberto Cornelio Maldonado, y la directora de Archivo General de Notarías, María del Carmen Peña Zurita. Ya veremos en qué termina el asunto.