Seleccionar página

Eugenio Hernández Sasso

Inseguridad y desempleo son las quejas más apremiantes que los candidatos a cargos de elección popular han enfrentado en las últimas tres semanas, además del rechazo de la gente a esos políticos de siempre que han engañado a la ciudadanía.

Esa es la realidad, a ras de piso, a la que se enfrentan los aspirantes a presidente de la república, senadores, diputados federales, gobernador, legisladores locales y alcaldes. En el círculo rojo se dicen otras cosas.

En todas partes la gente vive como si estuviera recluida en su propia casa, y saluda a los políticos desde atrás de una reja con candados que protegen, en buena medida, su integridad física y su patrimonio.

Los tabasqueños dejaron de circular con libertad a tempranas horas de la noche; ya no intentan ni salir a cenar a las taquerías de las esquinas, por miedo a ser asaltados y, en el peor de los casos, apuñalados o asesinados con arma de fuego.

El desempleo es otro problema grave, pues Tabasco ocupa el primer lugar nacional en ese rubro, debido a la desgracia financiera que provocó la caída del petróleo y la falta de capacidad de los gobiernos para promover plazas laborales.

Este factor podríamos decir que ha sido el caldo de cultivo para incrementar la inseguridad y la violencia en Tabasco; sin embargo, no se puede descartar el alto nivel de impunidad existente como el aliento de ese cáncer que a hecho metástasis en nuestra sociedad.

La impunidad quizá sea el motivo más importante del problema, porque al saber que la comisión de un delito no traerá mayor consecuencia a la vida de quien lo hace, motiva a otros, inclusive, a delinquir.

Eso ha provocado el hartazgo de mucha gente que, al sentirse indefensos, desprotegidos, han procedido a la justicia por su propia mano.

Quienes logren conectar con el electorado y lleguen al cargo que buscan, tendrán que cumplir cabalmente los compromisos que se han hecho hasta hoy con la sociedad, en materia de seguridad y empleo, para que en la próxima contienda no los detesten en las comunidades.

Sí, mis estimados tres fieles y leales lectores, porque en este momento los candidatos que nunca han estado en la boleta son bien recibidos por los electores, y, a su vez, escuchan la retahíla de insultos y recriminaciones en contra de quienes ya los engañaron al menos una vez.

Sassón
Manuel Paz Ojeda, candidato del Panal a la gubernatura de Tabasco se ha convertido en uno de los más aceptados en esta campaña proselitista. Sus propuestas de crear la empresa Petróleos de Tabasco (Petab), además de contribuir a que la gente se organice para producir riqueza, son totalmente aceptadas por los tabasqueños. Manuel Paz va en constante crecimiento y, a como están las cosas en el Edén del Sureste, no les vaya a pegar un susto a sus adversarios.