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Eugenio Hernández Sasso

Tabasco se ha convertido otra vez en un caos, como hace seis años, solo que con un problema adicional: personal médico y familiares de pacientes del hospital del niño “Rodolfo Nieto Padrón” retuvieron por casi cinco horas en las instalaciones a Martha Lilia López, esposa del gobernador Arturo Núñez Jimenez, mejor conocida como “La Gobernadora” de la entidad.

El golpe más fuerte no fue al gobierno de Arturo Núñez, sino al ego de quien tuvo la osadía de internar a su nieto en uno de los nosocomios del sector más golpeado y lastimado en el sexenio, pues a los empleados no se les han pagado salarios ni prestaciones de fin de año.

Trabajadores del hospital salieron tras Martha Lilia López y la retuvieron en su vehículo, luego que la esposa de Arturo Núñez provocó la ira de la gente al visitar a su nieto, enmedio de severos conflictos que la actual administración enfrenta con agremiados a la sección 48 del Sindicato de Trabajadores de la Salud, así como con maestros y burócratas en general que no han recibido el pago de sus quincenas, aguinaldo y bonos navideños.

La funcionaria caminó apresuradamente hasta su camioneta Suburban blindada para atrincherarse, pues tanto trabajadores como familiares de niños enfermos que no reciben atención ni medicamentos, calificaron como una provocación el hecho de que “La Gobernadora” se placeara delante de ellos como regularmente lo hace en lujosos centros comerciales y tiendas exclusivas de la ciudad de Villahermosa.

Parece que el matrimonio Núñez no ha entendido muy bien que ya no es tiempo de que se presenten en lugares públicos porque los tabasqueños los odian, los detestan a causa del mal gobierno que ejercieron durante seis años; y aunque el Congreso del Estado, con mayoría de Morena haya aprobado la cuenta pública 2017, eso no los exime del repudio y hartazgo de la gente que padece diariamente, en carne propia, la carencia de recursos y servicios.

Apenas el 9 de diciembre, en el acto de presentación del Plan de Refinación que el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo en el puerto de Dos Bocas, los asistentes abuchearon y rechiflaron a Arturo Núñez, ahora ya procedieron a retener a su esposa Martha Lilia, quien tuvo que ser liberada por elementos antimotines de la Policía Estatal y Ministeriales de la Fiscalía General del Estado de Tabasco.

Sería un error, tanto del gobernador electo Adán Augusto López como del presidente Andrés Manuel, invitar al todavía gobernador Arturo Núñez a la toma de protesta de los nuevos gobernantes el 31 de diciembre, pues sería expuesto a una agresión física y provocar un zafarrancho como el que se vivió este martes 18 de diciembre, trágico por cierto, pues los policías agredieron a trabajadores de salud, familiares de pacientes y periodistas que cubrían informativamente los hechos.

Sin lugar a dudas el Marthiarcado tiene sus consecuencias y Arturo Núñez no debe esperar a que proteste toda la burocracia que se encuentra inquieta porque no le han pagado su aguinaldo.

Este fin de sexenio pinta peor que el de Andrés Granier, el pueblo clama justicia y hay que escucharlo, porque de acuerdo a la experiencia del nuevo presidente de México, éste no se equivoca porque es sabio.