Seleccionar página

Jorge Jesús de la Cruz

Desde el sábado pasado cuando tres aspirantes del PRI al gobierno estatal hicieron un llamado a la unidad, pidiéndole a la dirigencia que en los hechos propicie piso parejo a todos, es el día en que la diputada federal Gina Trujillo Zentella, a la que señalan Ignacio Lastra, Nicolás Bellizia, Jorge Lazo y Ady García, entre muchos más, que será impuesta como la candidata, no los ha buscado para sentarse a dialogar, porque lo que es Gustavo de la Torre, mientras no se lo ordene su jefa política, no los va a buscar.

Tal vez en estos momentos sea Gina Trujillo quien se encuentre mejor ubicada entre todos los aspirantes del PRI, pero al mismo tiempo, es la que tiene más puntos negativos que todos ellos juntos, por la arrogancia que le caracteriza y en esas condiciones, no se podrá avanzar para empezar a construir un proyecto viable, al interior del tricolor.

Cree que por ser hija de gobernador, tienen que rendirle pleitesía; olvida que en estos tiempos, nadie gana solo y por más que presuma tener el control de la dirigencia, no es suficiente para alcanzar la victoria, ya que ni siquiera se puede apostar al voto duro del partido, porque a muchos los tienen olvidados; es más, ni siquiera se puede definir cuantos priistas tienen de aliados, porque con tantas renuncias de diversos liderazgos y cuadros, no han depurado el padrón, para saber hasta donde les podría alcanzar en las votaciones.

Los amarres que tiene Gina Trujillo en la cúpula son importantes, pero más lo es, tener el contacto directo con la gente, verles de frente, saludarlos en sus comunidades, escucharlos con atención, pero no lo hace, apenas acude a eventos que le prefabrican solamente para la foto y hacer creer mediáticamente que está creciendo entre las preferencias ciudadanas.

Si el verdadero interés de Gina Trujillo es ser la candidata del PRI al Gobierno estatal, debería mostrarse más sencilla, ser humilde y buscar a todos sin excepción, en estos momentos complicados que tiene su partido hacía la elección del próximo año, nadie sobra, todos hacen falta, pero si en lugar de ir por ellos, sigue en su actitud que le caracteriza, entonces no hay forma de suponer vaya a ganar la elección.

Si considera que con los aliados que tiene, le basta y sobra, se equivoca y la derrota está garantizada. Al menos que tenga Plan B y de última hora al ver que no tiene fuerza para ganar, tire la toalla, dejando que otro ocupe la candidatura; por cierto, no podría ir a una Senaduría por lista nacional, de pluri a pluri ya no se puede, se puso ese candado en la Asamblea Nacional, por lo que si va por la gubernatura, es hora de sumar, no de seguir dividiendo.

 

E-mail: jorjes99@hotmail.com

Síganme en twitter @jorgedelacruz99