Seleccionar página
La Coparmex enfatizó que el equipo de López Obrador deberá justificar plenamente todos los aspectos que implica la descentralización de las secretarías, pues estiman la operación en 125,000 mdp.

CIUDAD DE MÉXICO (ADNPolítico).- La Coparmex consideró que la descentralización de las secretarías federales enfrentará importantes inconvenientes, por lo que hizo un llamado al futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador para que analice con “rigor técnico” el plan.

En un comunicado, la Coparmex sostuvo que apoyará las medidas de austeridad que ha planteado el presidente electo, sin embargo, mencionó que la reubicación de las dependencias parece contradictoria, pues el plan costaría más de 125,000 millones de pesos .

La Confederación Patronal expuso a López Obrador cuatro inconvenientes que ve en la descentralización de las secretarías:

1. Los tiempos y costos

El proceso de traslado, la planeación, la preparación de los espacios adecuados y la reubicación ordenada del personal de base podría tardar más de seis años.

En cuanto al costo, López Obrador estimó que tan solo el traslado de las dependencias costaría 125,000 millones de pesos, más 2,000 millones que se piensan invertir en estudios preliminares y otros gastos. Es decir, sería equivalente al presupuesto de la Secretaría de Salud para el 2018.

“La reubicación de secretarías se volvería uno de los proyectos más onerosos en la historia de la administración pública del país, que no se traduce en infraestructura estratégica como carreteras, escuelas, puertos u hospitales, sino en edificios para el gobierno”.

Coparmex

2. Selección de inmuebles y justificación

Coparmex refirió que en 25 estados existen 116 inmuebles federales desocupados, pero no cuentan con las características necesarias de funcionalidad ni la ubicación adecuada para albergar una dependencia federal. Además, para elegir el inmueble se debe seguir un criterio de austeridad debidamente fundado.

Recomendamos: La lección que dejó la reubicación del INEGI a Aguascalientes

“A la luz de la legislación en vigor, no podrían justificarse las nuevas erogaciones en el arrendamiento de inmuebles, cuando el gobierno federal ya cuenta con bienes raíces suficientes en la Ciudad de México para prestar sus servicios”.

3. Retención del capital humano

La reubicación también implica el desplazamiento de miles de funcionarios y sus familias que tienen su vida hecha en la Ciudad de México.

Coparmex advirtió que los cónyuges de los empleados reubicados perderían derechos adquiridos en sus actuales empleos y, en muchos casos, tendrían escasa posibilidad de encontrar trabajos similares en otras ciudades donde no necesariamente existe la oferta suficiente.

Conoce más: ¿La descentralización puede impulsar la economía regional?

4. Marginalidad de los efectos

Los interesados en tratar asuntos con determinada dependencia no experimentarán mejora alguna con la reubicación, incluso, menciona la Confederación, los trámites seguirán siendo los mismos, solo que las gestiones se realizarán desde un lugar distinto, con una comunicación y acceso más complejo y costoso que en la Ciudad de México.

“En resumen, es indispensable analizar sin posiciones irreductibles o dogmáticas, y con elementos técnicos, si el impacto positivo esperado de esta medida de cambio de adscripción, supera los enormes y evidentes costos”, concluyó la Coparmex.