Seleccionar página

René Alberto López

Los términos usados por el gobernador Adán Augusto López Hernández para calificar la gestión del gobierno anterior, en solo dos de tantos casos, dejan entrever que no habrá perdón ni olvido para los ex funcionarios que habrían cometido delitos en agravio del erario, en la administración de Arturo Núñez Jiménez.

Lo que hizo el gobierno estatal anterior con la finca Las Lilias “fue una sinverguenzada”, expresó el mandatario en el caso de las 100 hectáreas propiedad del gobierno, entregada por el ex mandatario Núñez Jiménez a una empresa productora de plátano a precio de regalo.

Ahora bien, sobre el rescate del Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (Isset) que pretende este gobierno, al referirse al desgarriate encontrado en esas oficinas expresó que “se sirvieron con la cuchara grande”.

Y es que en ese centro hospitalario los anteriores funcionarios se llevaron hasta el perico, diría el clásico. Prácticamente vaciaron las instalaciones, y, uno de los temas graves es que había un desbasto criminal de medicamento para enfermos de cáncer.

Bien. Si usted revisa con lupa la amplia entrevista que concedió Adán Augusto a la estación de radio XEVA, publicada integra en el diario Rumbo Nuevo, podrá percibir que el caso Núñez no está enterrado, como creen muchos.

Las declaraciones del gobernador alivian el optimismo, levantan el ánimo, porque no son pocos los que reclaman justicia, los que imploran castigo para los depredadores del presupuesto, pero el pueblo no puede hacer nada, sólo gritar su impotencia en los cafés y otro centros de reunión.

Por eso, les recomiendo revisar los conceptos lanzados por el mandatario estatal, en los casos donde señala que hay denuncia penal por el asunto de la finca Las Lilias.

Y es que cheque el lector la tremenda desfachatez del ex gobernador Arturo Núñez, “tan decentito que se veía”, diría el pavero del Guasimo. Resulta que el gobierno del perredista firmó un contrato por 20 mil pesos mensuales de renta por 100 hectáreas. Una tremenda ganga. ¡Qué bestia!

Por fortuna, el gobierno de Adán Augusto está en camino de rescatar esas tierras propiedad del gobierno de Tabasco, localizadas en el municipio de Teapa.

Ahí, en la entrevista, también salió a flote el tema de los 30 millones de pesos condonados a la Unión Ganadera Regional de Tabasco, otro de los disparates de la administración nuñista, cuyo titular creyó que el dinero del gobierno era de su propiedad.

Pero si hacemos un repaso somero de los presuntos delitos en agravio del erario, hoy en boca de todo Tabasco, verá el lector que la rapacidad de los ex funcionarios no tenía límites.

Se recuerdan los negocios en el DIF-Tabasco, primer escándalo en el gobierno de Núñez. Los 20 millones de pesos para una película que se hizo humo. Los 50 millones de un helicóptero que se pagó y nunca apareció. El caso del famoso dron. El dinero del sector Salud, cuyo desabasto de medicamento explotó al finalizar el sexenio.

La desaparición del dinero para cubrir salarios de los trabajadores del sector salud, cuyo asunto ocasionó que retuvieran a Martha Lilia López Aguilera, esposa de Núñez, durante seis horas en el Hospital del Niño. El salario de los jubilados y pensionados, de los maestros de la secretaría de educación.

También desapareció el presupuesto de un año de publicidad de prensa. El gobierno de Arturo Núñez no pagó a los medios de comunicación: periódicos, estaciones de radio, empresas de televisión, portales digitales, a pesar de que habían acuerdos con las oficinas de Comunicación Social.

Pero hay esperanzas. Al final puede llegar la justicia para Tabasco. Esos actos de presumible corrupción, no quedarán sin castigo. Adán Augusto afirmó que “no habrá impunidad para nadie”, y le creemos, porque está y va en el mismo camino del presidente Andrés Manuel López Obrador, de acabar con la corrupción.

Ahí se las dejo…