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Por: René Alberto López

Antes de dar el primer teclazo, estuve pensando si convenía escribir sobre el asunto, porque siempre trato de darle a mis lectores temas de interés.

Algunas veces se toma a mal que se hable del perfil de los políticos, porque este sector suma amplio rechazo de la población, pero se quiera o no, los gobiernos y los destinos de los pueblos están en manos de estos personajes.
Así, para criticar o ponderar a un hombre público primero hay que conocerlo, tratarlo cara a cara, conocer de primera mano sus proyectos, sus capacidades y sus alcances, si están avalados por una correcta preparación académica, sin dejar de lado observar si tienen vocación de servicio.
Finalmente, resolví que era importante contarles a mis lectores la experiencia que viví junto con mis compañeros de la mesa apodada: La Fraternidad, que integran comunicadores, en su mayoría columnistas en rotativos de Tabasco.
El grupo se reúne en el restaurante del hotel Marriot los días lunes con o sin invitado, pero en víspera del año electoral, se está corriendo la cortesía a actores políticos para acudir a este foro.
De este modo, están asistiendo políticos de todos los colores y sabores con o sin aspiraciones, pero interesados en el desarrollo de Tabasco, a fin de cruzar ideas y puntos de vista con los periodistas.
Así, este lunes (ayer) el invitado fue David Gustavo Rodríguez Rosario, político joven, ex secretario de Desarrollo Económico y Turismo del gobierno de Tabasco, y amplio conocedor de temas económicos.

Durante el encuentro demostró ser excelente platicador y, algo inusual en los políticos, sabe escuchar, y percibimos que no es de los aspirantes dados al autoengaño con encuestas patito o manipulada. Tiene, pues, los pies en la tierra.
A pesar de ser joven y estudiar algún tiempo en Holanda, conoce de cabo a rabo a su estado y los problemas que enfrenta. 

Es pragmático, transpira sencillez y humildad, otras de las virtudes olvidadas por mucho hombres público.
Por supuesto, maneja bien los números, tienen conocimientos en encuestas, y cree a pies juntillas que el gobernante debe ser administrador: meter orden y equilibrio las finanzas para obtener buenos resultados. 
Posee cultura general.

No dijo todos sus logros académicos durante la charla, pero nos metimos a escudriñar sobre su pasado, y nos encontramos con un currículum nada despreciable, pues cursó estudio de licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) con especialidad en política económica.

Además, tiene doctorado en Economía de países emergentes por Maastricht University, Holanda. Especialista en infraestructura para el desarrollo social y económico sustentable.
De acuerdo con nuestra ardua investigación, localizamos que fue consejero del Grupo CBC-Financiera Benelux, asimismo ha tomado parte en proyectos de consultoría para el Banco Mundial, UNICEF, la Organización Internacional del Trabajo, y otras organizaciones multilaterales y gobiernos nacionales. 
También ha sido investigador de la Comisión sobre Macroeconomía y Salud.

Con esta carta de presentación, se aprecia que no es ningún improvisado en políticas públicas, amén de que nos contó que tuvo la oportunidad de exponer sus conocimientos en poblaciones en situaciones paupérrima en Asia y África.
Por eso, quise escribir sobre David Gustavo Rodríguez Rosario, ya que a veces no sabemos ni lo que tenemos en Tabasco. 
Así, varios de los comunicadores ahí presente, me cuento entre ellos, no habíamos tratado al ex funcionario estatal cara a cara. 

Sabíamos de él, solo por las notas de prensa.
Se los dijimos de frente: que es un rostro fresco en la política tabasqueña, sin negativos, que deja buena impresión con los conceptos que expone, y que independientemente de lo que pase en esta contienda, en la que busca la candidatura del PRD para competir por la gubernatura, tiene futuro político, si continúa andando el camino de acercarse a todos los sectores, como lo está haciendo. 
Porque, de que tiene madera, la tiene. Como dice el clásico: no lo pierdan de vista.