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Eugenio Hernández Sasso

La avenida Luis Donaldo Colosio Murrieta, en el tramo del distribuidor vial Gaviotas al distribuidor vial Tabcoob es una verdadera calamidad, debido a que desde inaugurada la ampliación a cuatro carriles de esa arteria, en el último año de gobierno de Manuel Andrade Díaz (2006), no se le ha dado el adecuado mantenimiento.
Por ahí circulan más de 40 mil vehículos al día, la mayoría camiones pesados que deterioran, a través de los años, la carpeta asfáltica de la carretera; sin embargo, eso para las autoridades gubernamentales pasa desapercibido y, lo que antes eran pequeños baches, ahora son terribles cráter que en más de una ocasión han causado accidentes de graves consecuencias.
En esa carretera no nada más hay surcos, también se han formado vados (tal vez por asentamiento del terreno) precisamente en la ampliación que Manuel Andrade Díaz inauguró hace 11 años. 
Esas pozas han ocasionado la volcadura de vehículos cargados de mercancía y, debido a las constantes lluvias, hemos visto la evolución de cavernas en el suelo que hacen intransitable la zona y provocan serios congestionamientos viales.
Hace apenas una semana, las autoridades estatales notaron la necesidad y procedieron a desviar el tráfico vehicular a un solo carril, en el tramo de la Glorieta de Hombre Ilustres a la gasolinera de La Manga Tres, en la zona de Las Gaviotas.
El problema es que no existen señalamientos ni atención de agentes de la Policía Estatal de Caminos para orientar y resguardar a los conductores, a fin de evitar un accidente de lamentables consecuencias.
Esta irresponsabilidad de las autoridades ya cobró la primera vida, la de Erick Arias, fotógrafo que laboraba en un periódico local, quien conducía su.motocicleta este miércoles y se estrelló contra un camión que, por falta de señalamientos, venía en sentido contrario.
Por lo que he visto en muchas ocasiones, en diferentes carreteras al ser rehabilitadas, es que a 200 o 300 metros siempre se coloca un señalamiento que indica que más adelante la carretera se reduce a un solo carril.
Independientemente de ello se colocan artefactos con iluminación para que quienes circulan en la noche puedan ver con facilidad el tramo en construcción y tomen sus precauciones; pero lamentablemente vivimos en Villahermosa, la ciudad más insegura de todo México y las autoridades ni siquiera pueden dotar de lo elemental para proteger esa zona como debe ser.
Claramente se ve que al titular de la Junta Estatal de Caminos (JEC), Roberto Ocaña Leyva, le vale lo que pueda pasar en esa área. Y al secretario de Transporte, Agustín Silva Vidal, le preocupa más planear la forma de apoderarse del PRD en Tabasco para ganar ventaja en la designación de candidato a la gubernatura, antes que la seguridad de los habitantes de Villahermosa y conductores de camiones que pasan por esa avenida.
El gobernador Arturo Núñez seguramente está preocupado por la situación, pero es muy probable que sus colaboradores se pasen por el arco del triunfo sus instrucciones. 
Ojalá y a partir de ahora se tomen medidas preventivas para evitar otro choque de vehículos en el que otros pierdan la vida en ese tramo de la avenida Luis Donaldo Colosio, porque los culpables serán los que hoy (des) gobiernan la entidad.